La Justicia ordenó embargar cuentas bancarias de Flybondi por casi $1.500 millones, a partir de una serie de ejecuciones fiscales iniciadas por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). La medida profundiza el complejo escenario financiero que atraviesa la aerolínea low cost, que además enfrenta deudas laborales, reclamos de proveedores y pasajeros y problemas en la operación de sus vuelos.

Las acciones judiciales alcanzan a FB Líneas Aéreas S.A., razón social de Flybondi, por obligaciones tributarias que permanecían impagas. ARCA avanzó con distintos expedientes vinculados a IVA, Ganancias, Bienes Personales y retenciones impositivas, y consiguió que la Justicia dispusiera embargos sobre fondos de la empresa.
El monto de aproximadamente $1.500 millones corresponde a cinco ejecuciones tributarias en las que ya fueron ordenados los embargos, aunque el conflicto con el organismo recaudador es considerablemente mayor. En total, ARCA inició ocho ejecuciones fiscales por deudas que rondan los $6.700 millones, incluyendo obligaciones previsionales.
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Entre los reclamos aparecen importantes deudas por aportes y contribuciones a la seguridad social correspondientes a distintos meses de 2026. En uno de esos expedientes, el Juzgado Federal de la Seguridad Social N°7 ordenó un embargo por unos $1.787 millones y agregó un porcentaje adicional destinado a cubrir intereses, costas y eventuales sanciones.
Las medidas judiciales pueden alcanzar cuentas corrientes, cajas de ahorro, plazos fijos, inversiones y otros fondos o valores pertenecientes a Flybondi. ARCA también pidió la inhibición general de bienes para los casos en los que el dinero disponible resulte insuficiente para cubrir las obligaciones reclamadas.
Una crisis que va más allá de la deuda con ARCA
El avance del organismo recaudador se suma a otros problemas financieros que viene acumulando Flybondi. La compañía enfrenta reclamos relacionados con salarios y pagos pendientes a trabajadores, además de indemnizaciones reclamadas por exempleados que dejaron la empresa en los últimos meses.
También existen deudas y conflictos con proveedores, mientras pasajeros afectados por cancelaciones mantienen reclamos por devoluciones y servicios que no pudieron utilizar. El conjunto de obligaciones abrió incluso interrogantes sobre la posibilidad de que la empresa avance con un concurso preventivo de acreedores, aunque hasta ahora no existe una decisión confirmada en ese sentido.

Ese mecanismo permitiría a Flybondi intentar ordenar y renegociar sus obligaciones dentro de un proceso judicial. La posibilidad comenzó a mencionarse en medio del crecimiento de los reclamos y de las dificultades para afrontar compromisos con distintos acreedores.
El cuadro financiero coincide, además, con nuevos problemas operativos de Flybondi. Entre el 6 y el 10 de agosto, la compañía canceló 66 vuelos, una situación que volvió a afectar a cientos de pasajeros y profundizó los cuestionamientos sobre la regularidad de sus servicios.
Los inconvenientes también tuvieron impacto fuera de la Argentina. La autoridad aeronáutica de Brasil aplicó restricciones a la comercialización de pasajes de Flybondi luego de registrar un elevado porcentaje de cancelaciones durante julio. La medida alcanzó distintas rutas operadas por la compañía entre ambos países.
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En Argentina, en cambio, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) permitió que la aerolínea continuara operando luego de evaluar un plan presentado por la empresa y considerar que conservaba las condiciones necesarias en materia de seguridad operacional. Sin embargo, el organismo también avanzó con multas y sumarios por cancelaciones de vuelos.
Los embargos solicitados por ARCA agregan ahora presión sobre una empresa que necesita recursos para sostener su funcionamiento cotidiano mientras acumula obligaciones fiscales, laborales y comerciales.
La diferencia entre las cifras conocidas responde a que los casi $1.500 millones representan los embargos ya dispuestos en cinco causas, mientras que el conjunto de las ejecuciones iniciadas por ARCA contra Flybondi alcanza montos significativamente superiores y todavía existen expedientes en trámite.
El futuro inmediato de la low cost dependerá así de su capacidad para regularizar las deudas, sostener la operación de sus vuelos y afrontar los distintos reclamos judiciales. La ofensiva de ARCA convirtió al frente fiscal en un nuevo capítulo de una crisis que ya venía mostrando señales en las finanzas y en el funcionamiento cotidiano de Flybondi.
RG/MSS