Después de varias semanas de tensión cambiaria, el dólar comenzó a mostrar señales de estabilidad y se movió en torno a los $1.500. Sin embargo, economistas y consultoras coinciden en que el segundo semestre será más desafiante para el mercado cambiario por la menor liquidación del agro, una mayor demanda de cobertura y la necesidad del Gobierno de sostener el equilibrio entre el tipo de cambio, las tasas de interés y la acumulación de reservas.
En los últimos días, el tipo de cambio oficial se mantuvo estable y cerró en torno a los $1.491, mientras que los dólares financieros también mostraron escasas variaciones. Para los especialistas, este comportamiento refleja una etapa de mayor equilibrio, aunque todavía persisten interrogantes sobre la evolución del mercado en los próximos meses.
Por su parte, el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) mostró una suba en sus expectativas. La mediana de las proyecciones ubicó al tipo de cambio nominal mayorista en $1.482 por dólar para el promedio de julio, es decir $34,8 más que en la encuesta anterior. Para diciembre de 2026, el mercado proyectó un dólar de $1.673.

El sendero previsto para los próximos meses es el siguiente: $1.513 en agosto, $1.548 en septiembre y $1.589 en octubre, $1.621 en noviembre y $1.673 en el último mes del 2026. Para los próximos 12 meses, la mediana se ubicó en $1.805. Y el Top 10 de analistas proyectó un dólar a $1.621 promedio en diciembre de 2026.
El dólar encontró una zona de equilibrio
Desde el Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC), el economista Leo Anzalone sostuvo que el tipo de cambio "parece haber encontrado una zona de mayor equilibrio después de la corrección de las últimas semanas", aunque advirtió que todavía "es prematuro hablar de un nivel definitivo".
El economista explicó que el principal cambio es que el dólar comenzó a moverse dentro de un esquema de mayor flexibilidad, “donde el precio empieza a responder más a la oferta y demanda que a intervenciones permanentes", afirmó.

En la misma línea, Rocío Bisang, de GMA Capital, consideró que "en los últimos días el dólar parecería haber encontrado un nuevo equilibrio en la zona de los $1.470-$1.500", aunque remarcó que resulta "poco probable que se mantenga en esos valores hasta fin de año".
El segundo semestre aparece como el principal desafío
Más allá de la calma reciente, las distintas consultoras coincidieron en que el segundo semestre presentará un escenario más exigente para el mercado cambiario.
Anzalone explicó que la estacionalidad comenzará a jugar en contra porque disminuirá la liquidación de divisas del sector agropecuario, aumentará la demanda de cobertura y el mercado deberá encontrar un nuevo equilibrio entre tasas de interés y tipo de cambio. Además, señaló que la mayor demanda de instrumentos dólar linked y el comportamiento de la curva de tasas muestran que los inversores ya comenzaron a incorporar ese escenario.
Bisang también proyectó un tipo de cambio más alto hacia fin de año. Según la economista de GMA Capital, el dólar podría ubicarse "en torno a $1.670 en diciembre", un valor que, según sus estimaciones, todavía se encontraría un 21% por debajo del techo de la banda cambiaria.
Cómo busca el Gobierno contener la presión cambiaria
Desde la consultora C-P, Federico Pastrana explicó que, durante junio, las presiones cambiarias se intensificaron por la desaceleración en las compras de divisas del Banco Central y por el cierre de la liquidación de la cosecha gruesa, un escenario que anticipa "el inicio de una etapa con mayores tensiones".

En ese contexto, sostuvo que el Gobierno recurrió a distintos instrumentos para contener la demanda de dólares. "Para contener las presiones en el tipo de cambio, el Gobierno intervino ofreciendo instrumentos dólar linked y contratos de futuros de dólar", señaló. Según el economista, estas herramientas permiten ofrecer cobertura cambiaria a los inversores y, al mismo tiempo, absorber pesos del mercado para reducir la presión sobre la demanda de divisas.
Pastrana también advirtió que el nuevo escenario exigirá definir una combinación entre tasas de interés y tipo de cambio que permita sostener el equilibrio cambiario. "Menores niveles de tasa requerirán más suba del tipo de cambio", resumió.
Qué esperan los economistas para los próximos meses
Para Anzalone, no existen hoy fundamentos que obliguen al dólar a dirigirse hacia el techo de la banda cambiaria. En su opinión, para que eso ocurra debería registrarse "un deterioro fiscal, una pérdida de reservas o un shock externo", escenarios que hoy no aparecen como los más probables. Su proyección es que el tipo de cambio continúe ajustándose de manera gradual, acompañando más de cerca la inflación que durante la primera mitad del año.
El Banco Central compró US$ 532 millones, el monto más alto del año para sumar reservas
Aldo Abram, economista de la Fundación Libertad y Progreso, agregó que parte de la reciente suba del dólar también respondió al fortalecimiento de la moneda estadounidense a nivel internacional. "Una buena parte de lo que ha subido hasta ahora el dólar es porque subió el dólar en el mundo", explicó. No obstante, consideró que hacia adelante espera "que algo se deprecie el propio peso, muy lentamente", aunque descartó que exista un atraso cambiario relevante y sostuvo que el Banco Central debería continuar comprando reservas.
Bisang, agregó que el desafío del gobierno este año va a pasar justamente por reforzarse de cara a un 2027 electoral, "ya sea fortaleciendo las reservas, con colocaciones en el mercado o con prestamos adicionales al programa financiero que esta planteado para el 2026 y 2027. Ya con el calendario de vencimientos en pesos ordenado y más certezas sobre los vencimientos en dólares, entre más margen de maniobra construya, menos probable es un escenario de alta volatilidad".
Por último, aunque el mercado cambiario atraviesa una etapa de mayor estabilidad, las consultoras coinciden en que el verdadero desafío comenzará en la segunda mitad del año del 2026. La menor oferta estacional de divisas, la necesidad de seguir acumulando reservas y el equilibrio entre tasas de interés y tipo de cambio aparecen como los principales factores que determinarán la evolución del dólar en los próximos meses.
GZ