ECONOMIA
CERRO A $ 8,12

El dólar oficial saltó 1% en la semana y el blue pasó los $ 11

El BCRA convalidó una minidevaluación que los inversores no se esperaban. El campo vuelve a liquidar menos. Se estiró la brecha.

default
default | Cedoc

Con un salto de 10 centavos, la cotización del dólar oficial dejó de lado esta semana la quietud que mantuvo por dos meses y terminó a $ 8,12 para la venta en las pizarras de la City, después de haber tocado un pico de $ 8,15 al mediodía.
La devaluación de 1% en ese período fue suficiente para que el mercado paralelo despertara y el blue trepara a $ 11,13 en las cuevas, extendiendo la brecha cambiaria al 37%.
El movimiento del tipo de cambio después de dos meses de estabilidad en torno a $ 8 generó una serie de especulaciones entre los inversores, que arriesgaron que se “adelantaron los tiempos”, en referencia a la expectativa de que las pizarras iban a mostrar un dólar más caro después de que finalizara la liquidación de la soja, a fines de junio.

“El deslizamiento del dólar se esperaba para el segundo semestre, pero vemos que arrancó antes. El tipo de cambio deberá acompañar a la inflación, todo dependerá del déficit fiscal y no vemos al Banco Central comprando dólares y sumando reservas como esperábamos”, resumió ayer un ejecutivo del mercado de capitales. Fiel a la estrategia de devaluar en sintonía con la inflación, el BCRA ayer convalidó las subas y cerró con US$ 28.384 millones de reservas. Otras fuentes del mercado, sin embargo, opinaron que habrá que esperar hasta las próximas semanas porque “posiblemente el Central intente desconcertar con subas y bajas, como se observó en la primera semana de febrero, cuando después de la devaluación que llevó el dólar a $ 8, luego por algunas semanas lo vimos por debajo de esa cifra”. Lo cierto por el momento es que intervino en el mercado de futuros y fijó $ 8,12 a fin de mes, intentando desinflar las expectativas devaluatorias.

Por el momento, esta incertidumbre se tradujo en un apetito por los títulos nominados en dólares, especialemente los de corto plazo, como el Boden 2015, que rinde cerca del 20% anual en dólares en un plazo de 18 meses.

El campo, otra vez. En cuanto a la liquidación de la cosecha, las últimas semanas marcaron una leve baja del porcentaje comercializado en comparación con las mismas semanas de 2013, después de haber ido mejorando progresivamente entre enero y abril. De acuerdo con el estudio Broda, los motivos por los cuales disminuyó el volumen ofertado de soja es que los exportadores no quieren convalidar precios internacionales –ayer la soja se operó a US$ 540 por tonelada en Chicago y esperan que suba–, porque el tipo de cambio comienza a deslizarse, por lo que podrían obtener un tipo de cambio más favorable, y porque algunos productores ya habían vendido lo necesario como para hacer frente a sus deudas.
En el sector del agro, se preocuparon por destacar que el tipo de cambio no es el único factor para tener en cuenta, sino que también se están considerando otros factores de la cadena de producción, como las dificultades logísticas y las condiciones climáticas. Aun así, un exportador consultado destacó que “los productores nos están vendiendo la mitad de lo que podrían vender. Compramos 40 o 50 mil toneladas por día y podríamos comprar hasta 100 mil. Claramente están calculando que puede haber otro salto devaluatorio”