En regiones del Litoral, Centro, NOA, NEA y Cuyo, muchas familias dependen del gas envasado para cocinar y calefaccionarse. En Mendoza, el gobierno reconoció que no puede garantizar la provisión del recurso, por lo que se decidió limitar la compra de garrafas a dos por familia al mes. La semana pasada se optó por vender el gas en las comisarías para respetar el precio subsidiado. Allí están en juego nada menos que 600.000 familias que utilizan ese combustible para pasar el invierno.