Los mercados bursátiles norteamericanos sufrieron hoy otro sacudón que reavivó las señales latentes de crisis financiera en Wall Street, cuando las acciones del banco de inversión Bear Stearns cayeron un 50 por ciento por falta de liquidez.
La caída de Bear Stearns estuvo motorizada por el anuncio de que la Reserva Federal de Nueva York y JP Morgan Chase estaban socorriendo al banco de inversión con un préstamo de fondos por 28 días.
Este "salvavidas" financiero busca recuperar la confianza de los inversores y tranquilizar el tenso clima que no sólo se palpa en Wall Street, sino también alrededor del mundo. En nuestro país, el Merval arrancó la jornada en baja por las fuertes pérdidas de la Bolsa de Nueva York.
El retroceso del dólar frente al euro y su abrupta caída en los mercados asiáticos, frente al yen, fue otro de los factores que reavivó los fantasma de una posible crisis.