A diferencia de Franco Macri o los accionistas del Grupo francés Suez, Eduardo Eurnekián tiene una
buena relación con el Gobierno. Por eso, a capa y espada,
la Unidad de Renegociación de Contratos (Uniren) y el Organismo Regulador de los
Aeropuertos (Orsna) defendieron hoy el nuevo contrato renegociado con Aeropuertos Argentina 2000
(AA200).
De otro lado del mostrador,
los representantes de compañías aéreas opinaron que el Estado debería rescindir el convenio
por "incumplimiento del concesionario".
El pago parcial del canon anual y el cumplimiento también parcial de las inversiones
comprometidas al momento de la privatización de los 33 aeropuertos licitados constituyeron
los fundamentos principales de quienes plantearon la rescisión del contrato.
A fuego cruzado. Así se está dando en este momento,
según la agencia
DyN, la audiencia pública que se desarrolla en Ezeiza
para discutir los términos del contrato reformulado, que ratifica la vigencia de la concesión hasta
2028 y reemplaza el canon fijo anual a pagar por el concesionario por otro de carácter variable, en
función de los ingresos de AA2000, consorcio que encabeza el Grupo Eurnekian.
AA2000 deberá depositar mensualmente 15 por ciento de sus ingresos totales en un fideicomiso
administrado por el Estado, para financiar obras en los aeropuertos concesionados y otros no
concesionados.
Los dichos. El representante de AA2000, Gustavo Lupetti, detalló la gestión de la
concesionaria "a pesar de la crisis que soportó el país desde la recesión iniciada en 1998 (año del
traspaso de los aeropuertos)".
El nuevo contrato en consideración refiere al reconocimiento de una deuda de AA2000 de casi
850 millones de pesos, que el concesionario saldará con el Estado,
de modo que posibilitará a este acceder hasta el 20 por ciento del capital social.
Asimismo, AA2000 deberá colocar en bolsas locales e internacionales hasta el 30 por ciento de
sus acciones, y concretar un plan de inversiones por 2.100 millones de pesos hasta el final de la
concesión.
Ana Maria Zabala, de la Uniren, consideró "razonables los términos de la Carta de Intención
en el marco de las condiciones socioeconómicas que atraviesa el país y la actividad aeronáutica".
El titular del Orsna, Horacio Orefice, admitió que en las anteriores gestiones no se cumplió
con el acuerdo que obligaba al Estado a aplicar a un programa de inversiones en aeropuertos no
concesionados el canon que se estableció a AA2000.
"Vemos que con este acuerdo el monto adeudado va a ir a parar a obras, tendrán una afectación
específica, y coincidimos con la Uniren en que dichos planes tienen que ser revisables anualmente y
actualizables en forma quinquenal", señaló Orefice.
La oposición. En tanto, el representante de IATA (International Air Transport
Association) Jorge Sepúlveda,
solicitó "al Estado argentino que proceda a la rescisión del contrato por los severos
incumplimientos de los compromisos por parte de AA2000".
IATA representa a 260 líneas aéreas, y viene sosteniendo duras controversias con AA2000 por
el tratamiento tarifario que aplicó a las compañías de aviación.
Esta organización sostuvo respecto del nuevo modelo de contrato que "consagra el pago
ilegítimo de tasas dolarizadas por parte de las líneas aéreas, de modo que la operación
internacional seguirá subsidiando al servicio aéreo doméstico" (de cabotaje, con tarifas en pesos).
Sepúlveda sostuvo que "una tasa justa (internacional) debiera reducirse al 50 por ciento". En
la misma postura coincidieron Carlos Asencio, de la Junta Unificada de Representantes de Compañías
Aéreas (JURCA), y Alexander De Guten, de la Asociación Latinoamericana de Transporte Aéreo (ALTA).
Las deliberaciones, que no tienen carácter de resolutivas, son presididas por las autoridades
de la Uniren, que encabeza Gustavo Simeonoff, y se estima concluirán a última hora de hoy.
En este contexto, el representante de la Defensoría del Pueblo de la Nación, Sebastián Bizzi,
cuestionó el desempeño del Orsna y
puso en duda si esta autoridad "podrá cumplir con las funciones que se le adjudicaron según
el nuevo contrato".