El Gobierno volvió a anclarse en los famosos
superpoderes para, por medio de cinco "decisiones
administrativas", reasignar 640 millones de pesos en partidas presupuestarias que tiene como
destino
cubrir las importaciones de gas de Bolivia e incrementar los
subsidios a los concesionarios ferroviarios y a las líneas aéreas.
Las modificaciones presupuestarias fueron aprobadas por el jefe de Gabinete,
Alberto Fernández, e incluye el otorgamiento de $ 440,8
millones a ENARSA (Energía Argentina SA) para las compras de gas a Bolivia, informan hoy el diario
Clarín.
Para hacer frente a esa asignación, el Gobierno desvió una partida que estaba prevista para
el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial, con el cual se financian los programas de
asistencia financiera a las provincias.
También se vio beneficiada con las reasignaciones la Secretaría de Transporte que conduce
Ricardo Jaime que recibió una partida extra de
$ 185 millones para subsidios a los operadores de los trenes
de pasajeros y cargas y con $ 15 millones para el nuevo régimen de compensación de combustibles
para las aerolíneas de cabotaje.
El monto reasignado se suma a los 417 millones que el Gobierno destinó en los últimos 12
meses al transporte ferroviario mediante el sistema de subsidios que se nutre del 22% de cada litro
de gasoil que se vende. De esta manera, los ferrocarriles embolsaron desde septiembre del año
pasado 602,8 millones, informó el diario
La Nación.
Según el Gobierno los desembolsos a las empresas ferroviarias obedecen a
"los mayores costos operativos, la cancelación de deudas y el pago
de las obras a cargo del Estado".