Montevideo - Pese a la buena sintonía ideológica de los países que lo conforman, el Mercosur se encuentra en el ojo de la tormenta. Es que funcionarios de alto nivel en los gabinetes del gobierno uruguayo y brasileño, ambos socios del mercado común, criticaron al bloque regional.
Desindustrialización de sectores de menor capacidad competitiva, relocalización de inversiones y
pérdida de miles de puestos de trabajo son los principales costos económicos que soporta Uruguay
por integrar el Mercosur,
según el director de Asesoría Macroeconómica y Financiera del Ministerio de Economía de ese
país, Fernando Lorenzo, uno de los principales asesores del jefe de esa cartera, Danilo
Astori, quien en el gobierno de Tabaré Vázquez es el principal impulso de romper con el
bloque regional.
Astori, ferviente admirador del modelo de desarrollo de Chile, fue el funcionario uruguayo
quien abrió el debate sobre la posibilidad de que su nación transe un acuerdo comercial directo con
los Estados Unidos.
En tanto, Lorenzo afirmó en un seminario que impera
"el incumplimiento de los objetivos fundacionales y ratificaciones" del bloque y
que la negociación del Mercosur con terceros mercados "no ha sido relevante", por lo que "no hay
expectativas de obtener resultados importante en el corto y el mediano plazo" en esas instancias.
El funcionario señaló que el Mercosur "fue percibido por Uruguay como una forma de promover
el acceso a mercados regionales y extrarregionales" cuando adhirió al mismo a comienzos de la
década del '90. Pero sostuvo que su país
"asumió costos significativos" como la "desindustrialización de los sectores menos
competitivos" de su economía, la "relocalización de la producción de empresas transnacionales en
mercados de mayor tamaño" y "la pérdida de decenas de miles de puestos de trabajo".
Lorenzo consideró que el bloque
obtuvo "pocos resultados" en sus negociaciones con terceros países porque
desarrolla una agenda "amplia y dispersa" que ha estado "apoyada en intereses políticos y no en el
acceso comercial a los mercados".
Asimismo, el funcionario del Ministerio de Economía advirtió que hay "diferentes estrategias
de inserción externa de los socios del Mercosur".
Por otra parte, Lorenzo dijo, criticando elípticamente a la Argentina, que en el bloque "hay
un sesgo anti-exportador" por la imposición de trabas, al tiempo que destacó que "importar bien y
barato es fundamental para la exportación de Uruguay porque el 80 por ciento de lo que importa son
insumos para bienes productivos".
"La política comercial común le plantea a Uruguay costos mucho más elevados ante la
imposibilidad de acceder a mercados, y opera contra nuestra competitividad", agregó.
Critica brasileña. En tanto, Ricardo Seitenfús, asesor del gobierno del presidente
Luiz Inacio da Silva y de la Organización de Estados Americanos (OEA) aseguró que Brasil no se
percata que el Mercosur
"se está desmoronando" y que "la casa está en llamas".
"Miramos a América del Sur y al mundo y no nos damos cuenta de que bajo nuestros pies el
terreno se está desmoronando", dijo Seitenfús, quien consideró que
una posible salida de Uruguay del bloque "sería catastrófica".
Seitenfús, director de la facultad de derecho de Santa María, en Rio Grande do Sul, dio un
seminario en Montevideo sobre integración y, según dijo, se percató que "el clima político es muy
negativo en Uruguay".
En una entrevista a la agencia
AFP, el académico evaluó que "la oposición a la firma de un
tratado de libre comercio con Estados Unidos es hoy minoritaria" en el Frente Amplio y que Tabaré
Vázquez puso
el diferendo por las papeleras con la Argentina "en un nivel muy peligroso" al militarizar
la zona de Fray Bentos.
Por otro lado, calificó de "gravísimo" que el fallo del tribunal del Mercosur que obliga a la
Argentina despejar las rutas que llevan a Uruguay, cortadas por manifestantes ambientalistas, no se
haya hecho cumplir.
"Hay problemas estructurales y el gobierno brasileño aún no ve la
verdadera dimensión de los hechos", subrayó Seitenfús quien señaló que "la casa está en
llamas".
Por otra parte, afirmó que el acercamiento entre Lula y el presidente argentino Néstor
Kirchner, de la manera en que se está dando, "le hace mal al Mercosur", porque "sus intereses se
sobreponen" a los del bloque.