Diputados oficialistas impulsaron un proyecto de ley de reforma del artículo 3º la Carta Orgánica
del Banco Central, por el que se condiciona y
obliga a coordinar con el Poder Ejecutivo, las políticas monetaria, financiera y cambiaria.
El proyecto firmado por los diputados
Mercedes Marcó del Pont y Patricia Vaca Narvaja, entre otros, obtuvo un dictamen
favorable en la Comisión de Finanzas, y se le agrega al artículo 3º la obligación que la
preservación del valor de la moneda sea consistente con las políticas orientadas a sostener el
nivel de actividad.
Así, la nueva redacción propuesta dispone que
"Es misión primaria y fundamental del Banco Central de la Republica Argentina preservar el
valor de la moneda, de un modo consistente con las políticas orientadas a sostener un alto nivel de
actividad y asegurar el máximo empleo de los recursos humanos y materiales disponibles, en un
contexto de expansión sustentable de la economía".
En otro añadido a ese artículo, la iniciativa apunta a mitigar la capacidad
política del BCRA obligando a coordinar sus acciones con el PEN.
De esta manera, el proyecto dispone que
"en la formulación y ejecución de las políticas monetaria, financiera y cambiaria el Banco
coordinará su cometido con el Poder Ejecutivo Nacional, sin estar sujeto a órdenes, indicaciones o
instrucciones de este último respecto del manejo de los instrumentos de su competencia."
En otro de los puntos destacados el articulado dice que
"el Banco no podrá asumir obligaciones de cualquier naturaleza que impliquen condicionar,
restringir o delegar sin autorización expresa del Honorable Congreso de la Nación, el ejercicio de
sus facultades legales" y que "el Estado nacional garantiza las obligaciones asumidas por el
Banco".
La iniciativa de Marcó del Pont fue aprobada por la comisión sin mayores discusiones, y sólo
recibió la negativa del macrista Federico Pinedo.
Sin embargo,
para Del Pont le otorga al Central mayor autonomía. La diputada explicó que "la
limitación de la misión primaria y fundamental del Banco Central a la consecución del objetivo de
preservar el valor de la moneda fue establecida en la reforma de su Carta Orgánica del año 1992 (en
el Artículo 3 Del Capítulo I), como consecuencia de un diseño institucional que las autoridades
estimaron entonces consistente con la adopción, un año antes, del régimen de convertibilidad
(1991-2001)".
"Este régimen de política económica prohibió al Banco Central todo financiamiento de las
actividades estatales y privó al sistema bancario de su rol tradicional como prestamista de última
instancia", recordó.
"Resulta una paradoja, entonces, el hecho de que, para el cumplimiento de la tarea de
preservar el valor de la moneda, el Banco Central quedase privado, en ese contexto de política
económica, de la mayor parte de los instrumentos usuales de política, más allá de los asociados a
su rol de superintendencia de bancos en orden a preservar la salud del sistema financiero", remarcó
para sostener la propuesta de modificación a la Carta Orgánica.
También establece que "El Banco Central deberá dar a publicidad, antes del inicio de cada
ejercicio anual, su programa monetario para el ejercicio siguiente, informando sobre la meta de
inflación y la variación total de dinero proyectadas".
"Con periodicidad trimestral, o cada vez que se prevean desvíos significativos respecto de
las metas informadas, deberá hacer público las causas del desvío y la nueva programación", señala a
continuación.
En este sentido prevé que "el incumplimiento de esta obligación de informar por parte de los
integrantes del directorio del Banco Central de la República Argentina será causal de remoción a
los efectos previstos en el artículo 9".
Fuente:
Télam y DyN
Kirchnerismo quiere controlar el Banco Central
El proyecto, aprobado por la comisión de Finanzas de Diputados, busca obligar a consensuar con la Casa Rosada las políticas financiera y cambiaria. Para las autoras, el proyecto "da más autonomía" a la entidad.