La calificadora Moody’s elevó la nota crediticia de la deuda soberana de Argentina de Caa1 a B3 para los compromisos en moneda local y extranjera. Además, modificó la perspectiva de estable a positiva, una señal que anticipa que podría producirse una nueva mejora si se consolida el programa económico.
Según explicó la firma estadounidense, la decisión responde a una reducción significativa del riesgo de default, en un contexto en el que la estabilización macroeconómica superó la etapa inicial del ajuste y comenzó a traducirse en una mejora más sostenible de los fundamentos crediticios del país.
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La agencia también destacó un fortalecimiento de la gobernanza y una mayor credibilidad de las políticas económicas, respaldadas por el sostenimiento de los superávits fiscales, la desaceleración de la inflación y la continuidad del proceso de liberalización económica.

Por qué Moody’s mejoró la calificación de Argentina
Moody’s consideró que el equilibrio de las cuentas públicas, la baja de la inflación y la reducción de las distorsiones económicas contribuyeron a disminuir la volatilidad macroeconómica y a fortalecer la capacidad del país para hacer frente a sus compromisos financieros.
La calificadora también resaltó la mejora del panorama externo de Argentina, favorecida por un mejor desempeño de las exportaciones y el aumento de la inversión extranjera directa en sectores estratégicos como la energía y la minería.
A esto se suma, según el informe, un acceso más fluido al financiamiento internacional, que podría contribuir a mejorar la liquidez externa y facilitar la acumulación de reservas.
“La perspectiva Positiva refleja la expectativa de que el fortalecimiento del marco macroeconómico y de la posición externa de la Argentina continúe en el mediano plazo, a medida que los beneficios de la estabilización macroeconómica se combinen con una mejora estructural de las cuentas externas, impulsando una mayor acumulación de reservas”, señaló Moody’s.
La firma estadounidense explicó que el perfil crediticio de Argentina “podría fortalecerse aún más si las mejoras estructurales en las finanzas externas se combinan con la estabilización macroeconómica en curso”.
Los riesgos políticos de cara a las elecciones de 2027
Pese a la mejora de la calificación, Moody’s advirtió que todavía persisten riesgos políticos de cara a las elecciones generales de 2027. Sin embargo, consideró que las posibilidades de un cambio drástico en la orientación económica son menores que en otros períodos electorales.
“Aunque persisten riesgos políticos de cara a las elecciones generales de 2027, se considera que el abanico de posibles políticas se ha reducido respecto a ciclos anteriores, lo que aumenta la probabilidad de continuidad en las medidas actuales y de mejoras sostenidas en la liquidez externa y la capacidad de pago de la deuda”, agregó el informe.
En ese sentido, la agencia señaló que existe una mayor aceptación social de la disciplina fiscal y un respaldo político más amplio a la estabilidad macroeconómica.
“La creciente aceptación social de la disciplina fiscal, un apoyo político cada vez más amplio a la estabilidad macroeconómica y la creciente importancia económica de las grandes inversiones en minería y energía sugieren que los futuros gobiernos tendrán incentivos mucho más fuertes para preservar los pilares del actual marco de política económica”, sostuvo Moody’s.

Desde el Gobierno señalan que “esta vez es diferente”
El secretario de Política Económica, José Luis Daza, destacó que, con la decisión de Moody’s, las tres principales calificadoras internacionales quedaron alineadas en una nota equivalente a B- por primera vez en más de una década.
“Moody's acaba de subir la calificación de Argentina de Caa1 a B3 (equivalente a B- en Fitch y S&P) y cambió la perspectiva a Positiva”, señaló el funcionario.
De acuerdo con Daza, el cambio podría tener un impacto directo sobre el universo de inversores habilitados para colocar fondos en activos argentinos.
“Miles de mandatos institucionales que exigen dos o tres agencias, o que utilizan la calificación promedio, tienen desde hoy luz verde para invertir en Argentina”, afirmó.
El funcionario sostuvo que el principal mensaje del comunicado de Moody’s es que “esta vez es diferente”, debido a que la actual estabilización no dependería exclusivamente de medidas transitorias o del ingreso de capitales de corto plazo.
Por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, celebró la decisión de la calificadora a través de sus redes sociales.
"Moody’s Ratings eleva las calificaciones de Argentina a B3 y cambia la perspectiva de estable a positiva”, publicó el titular del Palacio de Hacienda.
El impacto para las empresas argentinas
Además de mejorar la nota soberana, Moody’s elevó el techo de calificación de Argentina a Ba3 para las obligaciones en moneda local y a B1 para aquellas denominadas en moneda extranjera. Se trata de un aspecto técnico relevante porque podría permitir que las empresas argentinas con mejores perfiles crediticios reciban calificaciones más altas que las actuales.
Esto podría traducirse en una reducción del costo de financiamiento y en una ampliación del acceso de las compañías locales a los mercados internacionales de capitales.
Moody’s no solamente elevó la calificación, sino que cambió la perspectiva de estable a positiva. Esto implica que, si el programa económico continúa evolucionando de acuerdo con las expectativas de la agencia, resulta más probable una nueva suba de la nota que una reducción durante los próximos 12 a 18 meses.
FN