miércoles 07 de diciembre de 2022
ECONOMIA Agronegocios

Por qué la agroindustria es la solución para salir de la crisis

El sector crece por debajo de sus enormes posibilidades. Trabajar sobre la representatividad y la comunicación de sus acciones y propuestas será un factor determinante.

17-12-2021 20:08

Debido a su estrecha relación con el ambiente y los recursos naturales, su presencia a lo largo y ancho del territorio nacional, y sus efectos multiplicadores en la producción y el empleo, el sector agroindustrial juega un papel trascendental en la salida de la crisis actual y el tránsito hacia el desarrollo sostenible. 

Además de producir los alimentos que los argentinos y el mundo necesitan, la profunda trama de actividades que desarrolla el sector realiza un aporte decisivo al desempeño de la actividad económica. 

La agroindustria juega un papel cada vez más trascendente en el mundo actual. La humanidad debe atender las demandas crecientes de una población en aumento y, al mismo tiempo, revertir los impactos negativos sobre el medio ambiente. La innovación y las nuevas tecnologías son aliados fundamentales.

Agroindustria 4.0: qué es y cómo ayuda a mejorar la rentabilidad del campo.

Los avances científico-tecnológicos dan origen a nuevas trayectorias productivas, basadas en formas más sostenibles de aprovechamiento de los recursos naturales. Tecnologías 4.0 como Big Data, internet de las cosas, inteligencia artificial y robótica, que conectan el mundo físico con el virtual, son el último ejemplo de esta revolución. 

Este escenario genera grandes oportunidades para la agroindustria argentina, que ha desarrollado un sistema productivo eficiente, dinámico y amigable con el ambiente, lo que le ha permitido ser uno de los mayores exportadores netos de alimentos a nivel global.

Para tomar las oportunidades que el mundo nos presenta y superar los límites del mercado internacional, se necesita un marco de políticas que brinde certidumbre y fomente la inversión y las exportaciones, creando empleo en todo el país. 

Ventajas del agro argentino

El punto de partida es inmejorable. Tenemos una gran dotación de recursos naturales, capacidades científico-tecnológicas -especialmente en el campo de la biotecnología-, recursos humanos capacitados, empresarios competitivos, una dinámica de rápida implementación de nuevas tecnologías, adopción de buenas prácticas agropecuarias, y una institucionalidad de larga trayectoria.

Necesitamos construir sobre esta base, con un gran compromiso público-privado, reglas de juego claras que nos permitan desplegar todo nuestro potencial. 

Aceite de soja

Argentina necesita construir vínculos fuertes con sus interlocutores comerciales. Hay que saber aprovechar las oportunidades que ofrece la coyuntura, pero también hay que saber transformarlas en una relación perdurable y sostenible en el tiempo, mediante negociaciones y acuerdos. 

El sector presenta una enorme dispersión y atomización, lo que determina que existan escasas posibilidades de generar propuestas cotidianas para dialogar con los gobiernos. En un país agroindustrial por excelencia, lo deseable sería tener la facultad colectiva de trabajar en conjunto, fundamentalmente para mitigar el impacto de las medidas políticas que perjudican la actividad y que, habitualmente, tienen casi nulo impacto político-electoral. 

Comunicación

Además, es imperioso trabajar la comunicación y el vínculo con la sociedad, de la que provienen buena parte de los cuestionamientos hacia el agro, posiblemente por desconocimiento y desinformación. 

No debemos esperar que los distintos gobiernos formulen ideas para hacernos crecer; debemos escribir nosotros esas propuestas, fundamentarlas, llevarlas a las fuerzas políticas y generar los espacios naturales para promoverlas. 

La nueva realidad nos pide otras formas de hacer, de pensar, de producir, de planificar, de trabajar. Innovar es apostar al cambio, convencidos de que, si seguimos haciendo las cosas de la misma forma, seguiremos obteniendo los mismos resultados.

 

* José Martins es presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y Rodolfo de Felipe es presidente de LIDE.

LM