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Sequía sin fin: la falta de lluvias pone en jaque a la siembra de trigo

La provincia de Buenos Aires, triguera por excelencia, se encuentra se encuentra en peores condiciones que el año pasado para encarar la implantación del cereal.

Trigo
trigo | Télam

El área sembrada con trigo debería superar las 7 millones de hectáreas en la campaña 2023/24, por las necesidades financieras de los productores luego de los magros resultados generados por la sequía en la temporada pasada.

“Sin embargo, con un escenario casi tan seco como el del año 2009, van aumentando las probabilidades de reducción de áreas trigueras en Córdoba, La Pampa, Santa Fe y centro y norte bonaerense”, indica un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Las escasas lluvias en abril, que incluso estuvieron por debajo de las registradas en el mismo mes del año pasado, limitan el potencial de concretar las intenciones de siembra en gran parte de la región pampeana.

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“Se necesitan lluvias que cubran más que una cuarta parte de las necesidades actuales de los suelos de la región pampeana para que la cobertura de área no disminuya respecto de la campaña 2021/22. Es muy difícil trazar un escenario nacional en este marco de referencia, ya que en buena parte de la región pampeana no hay condiciones agronómicas que aseguren mínimas condiciones de productividad; esto es, en gran parte de Córdoba, La Pampa, Santa Fe y centro y norte bonaerense”, indica la entidad.

Siembra de trigo

Mapa preocupante

El panorama de las condiciones para esta siembra es distinto con respecto al año pasado. Según la BCR, el foco de la sequía en 2022 estaba en el oeste y desde las provincias de Córdoba y San Luis fue expandiéndose hacia el este, mientras que las condiciones eran buenas en la provincia de Buenos Aires, la provincia triguera por excelencia. 

En mayo de año, la mitad del territorio bonaerense está en la categoría muy seca. Esto significa que los perfiles de los suelos (teniendo en cuenta el primer metro y la ocupación de una pradera permanente) están en las condiciones más secas de los últimos 30 años. 

En un informe distribuido por la Sociedad Rural de Rosario, el ingeniero agrónomo Gustavo Recupero ejemplificó lo que ocurre en Carreras, Santa Fe. Del 1 de mayo de 2021 al 30 de abril de 2022 cayeron 512 mm.

Desde ese momento hasta hoy, sólo llovieron 362 mm, “o sea 150 mm menos que la peor cosecha de los últimos 30 años. Esto es para tenerlo en cuenta para sembrar o no. Las chances de éxito son nulas. Para que esto se revierta debería llover 500 o 600 mm, que solo pasó dos veces en 2015 y 2017”, indicó el técnico. 

Uno de los indicadores del ánimo de los productores se muestra en el patrón comercial es rotundo. El año pasado a esta altura del año los productores habían comprometido 3 millones de toneladas del nuevo ciclo comercial, mientras que en este año solo se pactaron 235.100 toneladas. 

LM