La victoria de Luis Inácio Lula Da Silva en Brasil anticipa un lunes de mercados nerviosos en Argentina. Mientras que un Flávio Bolsonaro ganador era el escenario base que manejaban los inversores, la continuidad del presidente brasileño es una sorpresa. Si bien en el plano local los factores que debilitan índices como el riesgo país son variados, una eventual depreciación del real puede dar un golpe de efecto en los activos nacionales. Analistas económicos ven un efecto inmediato, mientras que en el establishment hay sentimientos encontrados.
El piso de un escenario sorpresivo serán los 707 puntos básicos que le asignó el JP Morgan a la economía de Javier Milei el viernes. En el círculo rojo y las mesas de la City, el análisis tras el balotaje giró en torno a un repentino cambio de expectativas. Hasta la semana pasada, los inversores y los ejecutivos de empresas apostaban por el líder de derecha, proyectando un real fuerte que le diera aire a la competitividad de las exportaciones argentinas. Con el escenario base desarticulado, el foco de preocupación mutó rápidamente hacia el riesgo de cómo absorberá este shock externo una macroeconomía local que ya transita sobre arenas movedizas.
La reacción de la City: toma de ganancias y tensión cambiaria
El economista de Outlier, Gabriel Caamaño, ratificó en diálogo con PERFIL que el triunfo del líder del PT representa una sorpresa frente a lo que ya se había descontado en los precios. Según explicó, este escenario "probablemente impacte en la depreciación del real y por ahí puede sumar algo de presión en lo cambiario". En cuanto al plano bursátil, el analista opinó que el efecto sobre las acciones "debería ser negativo, aunque ya vienen bastante golpeadas". Sin embargo, marca una clara salvedad respecto a la renta fija: "Los bonos están siguiendo mucho más el derrotero de la elección en EE.UU. y la actividad acá", sostiene.
En la misma línea, Federico Machado, economista de LLZ, planteó que una depreciación del real “automáticamente aprecia nuestro tipo de cambio real”. “Seguramente eso se traduzca en presión compradora para el mercado de cambios en Argentina y el impacto inmediato seguramente también traiga en el combo caída de las acciones y bonos, por funcionar con bastante correlación con nuestro vecino carioca”.
El analista financiero Christian Buteler anticipa que la apertura de hoy tendrá una dinámica estrictamente binaria. "Ya tuvimos un adelanto con el resultado de la primera vuelta, donde los mercados y el real actuaron muy favorables al triunfo de Bolsonaro", recuerda. Como la plaza financiera había comprado esa expectativa en la previa, advierte que ante la victoria de Lula "uno tendería a esperar que el mercado también se dé vuelta y muestre su desagrado". Por lo tanto, concluyó que la decepción de los inversores se traducirá irremediablemente en "una fuerte toma de ganancia".
La mirada del establishment y la diplomacia comercial
En el sector empresario las sensaciones con los resultados de Brasil son mixtos. De todos los rubros, el preferido era Bolsonaro. Por la presunta estabilidad y la proyección de un real que se fortalece y que le podría dar ventaja a la Argentina en la competencia comercial. Algunos buscaron desdramatizar el efecto sorpresa. El titular de la Cámara Argentina de Comercio, Mario Grinman, puso paños fríos y aseguró a PERFIL: “No va a cambiar nada. La relación económica entre ambos países es sólida, más allá de los intereses circunstanciales del empresariado y/o las diferencias ideológicas con el gobernante de turno.
“Para Argentina, Brasil es un mercado clave donde va el 15% de nuestras exportaciones. No hay que dramatizar, los negocios se imponen por sobre la política”, planteó
El atraso en las urnas: una nueva maquinación de jueces electorales del bolsonarismo
En el análisis fino, lo que suceda con la diplomacia es lo que más importa: hoy los países no tienen embajadores en los respectivos territorios sino encargados comerciales. Un integrante del Grupo de los Seis que no salía de su asombro señaló: “Dependiendo de la mayor o menor agresividad de Milei se mantendrá sin cambios la relación o puede empeorar”.
Un empresario automotriz consideró: “Hoy no tenemos embajadores en los territorios y el comercio no mermó, pero hay una fluidez que falta. Los tiempos se alargan”. El tema fiscal brasileño es uno de los que preocupa en el ámbito de negocios, con una estimación de déficit de 10% del PBI. Pero, los distintos empresarios consultados coinciden: “Lula también va a tener que hacer un ajuste”.
El próximo gran test: Estados Unidos
Tras evaluar el impacto en las variables financieras de este lunes, tanto el círculo rojo como la City porteña empezarán a hacer números con velocidad, de cara a las elecciones de Estados Unidos el próximo 3 de noviembre. Allí, señaló uno de los consultados, los resultados legislativos le darán más o menos músculo a Donald Trump y repercutirá, en tanto, en la capacidad de asistencia que le puede dar a la Argentina. El establishment y los mercados le asignan mayor sensibilidad a esas urnas, ya que “pondrán a prueba la bazooka que, nos repite el Gobierno, tiene seguro para pasar un 2027 bueno”, comentó el mismo empresario dedicado a los autos a este medio.
ML