martes 28 de junio de 2022
EDUCACIóN ENTREVISTA AL RECTOR DE LA UBA, ALBERTO BARBIERI

“La participación de la mujer es una realidad y avanzar en este sentido le da mayor democratización y visión a la universidad”

Por iniciativa del rectorado, a partir de las próximas elecciones deberá respetarse en la UBA la paridad de género en la conformación de las listas de candidatas y candidatos a representantes por los claustros de profesores, graduados y estudiantes, tanto en el Consejo Directivo de las facultades como en el Consejo Superior de la universidad.

13-10-2019 06:00

En la última sesión del Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires (UBA), el rector Alberto Barbieri presentó un proyecto de paridad de género en los tres claustros con el objetivo de garantizar el acceso igualitario entre mujeres y varones a los cargos de los órganos de gobierno de la universidad y ante cualquier otra instancia institucional de composición de jurado.

 El proyecto en cuestión establece que “deberán ubicarse, de manera intercalada y consecutiva, desde la primera o el primer titular hasta la última o el último suplente, de modo tal que no haya dos personas continuas del mismo género en las listas”.

 En el mismo sentido, el artículo 6º dispone que los jurados que se integren a toda instancia institucional deberán tener igual cantidad de mujeres y varones, tanto titulares como suplentes, salvo que no se pudiese cumplir por inexistencia de personas idóneas de algún género. En todos los casos, se contempla que las listas que no cumplan con dicha disposición no sean oficializadas.

 A raíz de la propuesta, el suplemento Educación consultó al rector sobre los alcances de la iniciativa, la recepción de la misma dentro de la comunidad universitaria y los próximos pasos a seguir para su implementación.

 ¿En qué consiste la iniciativa que presentó en la última sesión del Consejo Superior de la Universidad?

 Presenté un proyecto de mi autoría para que pueda ser tratado en el Consejo Superior con el fin de establecer en las próximas elecciones, que serán en 2021, la paridad para los cargos electivos, tanto en el Consejo Directivo de las facultades como en el Consejo Superior de la universidad. Esto significa que tiene que haber una persona de diferente género intercalada en cada una de las listas, tanto en graduados, estudiantes y profesores. También se propone que los jurados para cargos de profesores, auxiliares docentes y las becas de investigación, posgrado y extensión universitaria tengan que estar compuestos por personas de diferente género. ¿Cómo sigue esto? Esta propuesta deberá ser tratada por las comisiones del Consejo, que ya lo están haciendo esta semana. Una vez aprobada, entrará en vigencia a partir de las próximas elecciones.

La idea surgió teniendo en cuenta lo manifestado desde el claustro de estudiantes, incluso en el congreso que realizó recientemente la FUBA. Un eje transversal a todas las fuerzas políticas fue tratar de conseguir la igualdad de género en el ámbito de la universidad, y luego de varias consultas, hemos decidido avanzar con el proyecto. El mismo, además, se enmarca en una política más global de la universidad, que contempla acciones de género y contra la discriminación, donde la UBA viene estando a la vanguardia. Hace algunos años aprobamos el protocolo contra cualquier acto de violencia o discriminación que está vigente y tenemos una comisión permanente que actualiza ese protocolo. En paralelo, seguimos avanzando con la educación sexual integral en nuestras escuelas preuniversitarias.

 

¿Cree que con esta medida se acompaña desde las autoridades lo que está sucediendo a nivel cultural en relación a la igualdad de género?

 El hecho que el rector de la UBA sea el que promueva esta discusión a través de una norma concreta y positiva a implementar, que por otra parte es un tema que está en todos lados y no solo en la universidad, tiene un doble efecto, no solo porque responde a lo que está ocurriendo a nivel cultural y social en relación a la reivindicación del lugar de la mujer, sino también porque es un avance desde lo institucional, dado que desde las propias autoridades de la universidad estamos promoviendo que se avance en la misma dirección.

 

Invitado por la UBA, hace unos días estuvo en Argentina el profesor Gianfranco Pasquino y en una entrevista expresó que el rol de la mujer mejora la política y que la política puede mejorar el rol de la mujer. ¿Qué opina al respecto?

 Sin dudas, es un círculo virtuoso. Claramente, la mayor participación de la mujer es una realidad, y avanzar en este sentido nos da mayor democratización, mayores voces y mayor visión, que hace que la mujer al participar más activamente también permite generar más políticas que promuevan mayor participación, y de eso se trata este mecanismo que presentamos.  

 

A propósito de las transformaciones culturales en marcha, cada día aparece con mayor visibilidad el debate sobre el lenguaje inclusivo. ¿Cómo se está trabajando este tema desde la universidad?

 El lenguaje es algo vivo y cultural, y la universidad experimenta también los distintos cambios que se están dando. En ese sentido, desde el marco institucional, lo que estamos dando es la libertad académica a cada una de las diferentes áreas para que en el ámbito de su incumbencia vean de qué manera eso se puede implementar, como ocurre en el caso de Filosofía y Letras o Ciencias Sociales. Las normas institucionales son una cuestión, pero el espíritu que tenemos desde la universidad es ser permeable, estar en contacto con lo que pasa en la sociedad e interactuar permanente. De esa manera, debemos ir viendo como la aplicabilidad se puede ir dando en las diferentes disciplinas de la universidad, que se dará de manera natural como ocurre con cualquier otro tema que atraviese lo académico y lo cultural.

 

 

En esta Nota