La dieta cetogénica dejó de ser una moda pasajera para consolidarse como uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro de la industria de alimentos saludables. Impulsada por consumidores que buscan mejorar su calidad de vida, controlar el peso o reducir el consumo de ultraprocesados, la alimentación keto gana cada vez más espacio en góndolas, cafeterías y plataformas de e-commerce en Argentina.
Este fenómeno se inscribe en una tendencia global: el mercado de productos keto crece año a año y se proyecta con cifras récord a nivel internacional. En el plano local, aunque todavía se trata de un nicho, el interés sostenido y la profesionalización de la oferta marcan un punto de inflexión para el sector.
Del nicho al consumo cotidiano
Uno de los principales cambios que atraviesa el mercado keto es su salida del ámbito estrictamente especializado. Lo que antes estaba limitado a dietéticas o a consumidores muy informados hoy empieza a integrarse al consumo diario, con productos pensados para desayunos, meriendas y comidas rápidas, sin resignar sabor ni calidad.
El consumidor argentino muestra una mayor conciencia sobre los ingredientes, el impacto del azúcar en la salud y la necesidad de opciones que se adapten a distintos estilos de vida. En ese escenario, la propuesta keto se cruza con otras demandas clave: alimentos sin gluten, sin azúcar agregada y con procesos productivos más transparentes.

Célula y la construcción de una marca con identidad
Dentro de este contexto, Célula emerge como uno de los casos más representativos del crecimiento del segmento en Argentina. Nacida como un emprendimiento familiar, la marca logró escalar su producción y consolidar una identidad clara en torno a la alimentación keto, apostando por productos accesibles, sabrosos y alineados con un consumo consciente.
Actualmente, gran parte de su portfolio está compuesto por productos keto y la empresa avanza hacia una reconversión total de su oferta. Cookies, panificados y alimentos listos para consumir forman parte de una estrategia que busca acompañar al consumidor en su rutina diaria, sin que la alimentación saludable sea percibida como un sacrificio.
Expansión, alianzas e inversión productiva
El crecimiento del mercado también se refleja en las decisiones estratégicas de la marca. Célula anunció inversiones en tecnología y automatización para ampliar su capacidad productiva, con el objetivo de responder a una demanda en aumento y proyectar su presencia tanto en el mercado local como en el internacional.
A esto se suman alianzas comerciales con cadenas gastronómicas reconocidas, que funcionan como una vidriera clave para acercar el producto a nuevos públicos y validar la propuesta dentro de circuitos de consumo masivo. La presencia en espacios tradicionales, como cafeterías y locales gastronómicos, es una señal clara de que el keto empieza a integrarse a hábitos cotidianos y no solo a dietas estrictas.

Más que una tendencia: una nueva forma de consumir
Lejos de limitarse a una moda alimentaria, el crecimiento del mercado keto expresa un cambio cultural más profundo. Los consumidores buscan marcas con propósito, que expliquen qué están comiendo, cómo se produce y por qué ese alimento puede mejorar su bienestar.
En ese sentido, Célula construye su posicionamiento desde una narrativa que combina nutrición, cercanía y producción nacional, reforzando la idea de que comer mejor no tiene por qué ser complejo ni exclusivo.
Con un mercado que continúa expandiéndose y consumidores cada vez más informados, la alimentación keto se perfila como uno de los ejes del nuevo consumo saludable en Argentina. Y marcas locales como Célula muestran que es posible crecer, innovar y competir desde una identidad clara, alineada con las demandas del presente.