Pampa informó hoy sus resultados del segundo trimestre de 2026. La compañía registro un fuerte crecimiento operativo, tanto en generación eléctrica como en petróleo y gas. Además, el desempeño financiero acompañó el crecimiento operativo, con un EBITDA ajustado de 415 millones de dólares, un 75% superior al del mismo trimestre del año anterior.
Gustavo Mariani, CEO de Pampa Energía, afirmó: “Fue un trimestre espectacular para Pampa. Aprobamos la decisión de inversión más importante de nuestra historia con la planta de urea en Bahía Blanca, aceleramos en el desarrollo de Rincón de Aranda y seguimos fortaleciendo la integración vertical entre nuestra producción de gas y el negocio de generación eléctrica, ganando eficiencia y competitividad”.
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En un trimestre marcado por un fuerte crecimiento operativo, la compañía también destacó la aprobación de una inversión de 2.700 millones de dólares para construir una planta de urea en Bahía Blanca. Será la de mayor escala de Latinoamérica, tendrá capacidad para producir 2,1 millones de toneladas anuales y marca el ingreso de Pampa al negocio de los fertilizantes. La construcción demandará 41 meses y el inicio de producción está previsto para 2030. Además, generará más de 3.500 puestos de trabajo directos en el pico de obra, hasta 300 permanentes en operación y aportará divisas por aproximadamente 1.000 millones de dólares anuales entre exportaciones y sustitución de importaciones. El proyecto logró la preaprobación bajo el RIGI.

En generación eléctrica, Pampa aumentó su producción un 14% interanual y creció por encima del sistema nacional. El desempeño estuvo impulsado, entre otros factores, por una mayor integración entre la producción propia de gas y las centrales térmicas de la compañía, que mejoró la eficiencia y competitividad de sus operaciones.
En materia de producción de hidrocarburos, la compañía alcanzó un récord trimestral de 107.500 barriles equivalentes por día, un 28% más que un año atrás. La producción de gas promedió 14,3 millones de metros cúbicos por día, un 10% más que en el mismo período de 2025. Además, alcanzó un récord de 7,4 millones de metros cúbicos por día en el bloque Sierra Chata, que creció un 95% interanual impulsado por la puesta en producción de cuatro nuevos pozos.
En Rincón de Aranda, el yacimiento de shale oil que la compañía desarrolla en Vaca Muerta, la producción alcanzó los 23.400 barriles diarios, tres veces más que la del mismo período de 2025. Además, durante el trimestre el proyecto obtuvo la aprobación del RIGI, un hito que otorga estabilidad y permitirá avanzar en un plan de inversión superior a los 4.500 millones de dólares. Con esta aprobación, Pampa podrá desarrollar la zona norte del bloque, incorporar nuevos pozos, acelerar el ramp-up y extender el plateau de producción de 45.000 barriles por día.
Los avances operativos también se reflejaron en los resultados financieros. Durante el segundo trimestre, Pampa registró un EBITDA ajustado de US$415 millones, un 75% superior al del mismo período de 2025, impulsado por el crecimiento de la producción de hidrocarburos y el aporte de sus distintos negocios. A pesar de su ambicioso plan de inversiones, la compañía mantiene una elevada posición de liquidez, conservadores niveles de endeudamiento y un cómodo perfil de vencimientos de deuda.
FN