26th de February de 2021
ESPECTACULOS Joaquin Furriel
01-09-2019 01:22

"Con mi hija somos seguidores del rap"

El actor, que se despidió de Hamlet, oficia de narrador en el documental de la BBC Serengueti, y cuenta su experiencia. Está filmando con Lopilato para Netflix, y en breve viaja a España a rodar, en tanto anticipa su vuelta al Teatro San Martín en 2021. Su vínculo con Eloísa, su hija con Paola Krum.

01-09-2019 01:22

Hace muy poco Joaquín Furriel dejó de encarnar a Hamlet, el príncipe de Dinamarca, y su vida profesional abandona por un tiempo los escenarios para dedicarse al cine y la televisión. A pesar de las funciones agotadoras y agotadas de miércoles a domingo en el Teatro San Martín, pudo en sus únicos días francos grabar para Discovery. El resultado de este nuevo trabajo se emite los domingos a las 20.15, durante cuatro fines de semana más: Furriel fue quien dio su voz al prestigioso documental de la BBC Serengueti.

—¿Cómo fue y es tu experiencia con los documentales?

—Desde muy niño veo documentales, y el Parque Nacional Serengueti en Africa, Tanzania, era un ámbito que conocía mucho, aunque no personalmente. La versión inglesa, la original, fue narrada por David Attenborough, que es un clásico de la BBC. Hay un entrenamiento para los locutores, pero me llamaron a mí porque buscaban mi identidad al contar esta historia. Fue un aprendizaje, ya que es fundamental el trabajo en el estudio, más precisamente la tarea del operador, que se transforma en el director. Es él quien marca lo dramático, lo más lúdico, encontrando las maneras. Fue el opuesto a Hamlet, ya que hablé con una voz muy íntima, en un estudio con una gran acústica.

—¿Conociste algún parque así de importante?

—Sí, estuve en el Parque Nacional Chitwan, en Nepal; ahí vi elefantes, rinocerontes, pero no había tigres. Hace tres años que estoy averiguando para ir a Tanzania, no es fácil llegar. Tengo amigos que fueron y me dieron mucha información. Ahora, después de conocer este documental, aprendí sobre cada una de las especies que están allí. Por ejemplo, cómo se organizan los clanes, ya que algunos se arman alrededor de las hembras. Hay leonas que se exilian de la manada y eso es difícil, ya que debe defender a sus cachorros y buscar comida. La premisa del documental es que te demuestra que no importa quién es el más fuerte, sino quién se adapta mejor a las circunstancias que le van tocando.

—¿Cuánto tiempo te llevaron estas grabaciones?

—Aproximadamente tres horas por episodio; los últimos los hice más rápido ya que había aprendido la dinámica. Fueron tres días muy interesantes e intensos. Grabé lunes y martes, cuando no tenía teatro, y el miércoles como era día de función tuve menos horas de trabajo y también se tomaron fotos.

—A tu hija, Eloísa, ¿le gustan los documentales?

—Ella es más de la música, me ha introducido en el mundo del trap, que es de la familia del rap pero con otro tempo. Hay grandes artistas argentinos; nosotros con Eloísa somos seguidores de Wos, es buenísimo.

—¿Podría decirse que “Hamlet” resultó un fenómeno en la cartelera?

—Y sí, dejó de ser una obra de teatro. Desde 1984 con Galileo Galilei de Brecht, con dirección de Jaime Kogan, que no ocurría un fenómeno así, con entradas agotadas, en la Sala Martín Coronado. Lo vivimos desde el estreno. Con todo el elenco estábamos muy impactados. Fueron 900 personas por noche. La obra tuvo mucho para decirnos, parecía escrita para el hoy. El cinismo, el poder y lo que le pasa a Hamlet: su imposibilidad de llevar a cabo la venganza. Sus monólogos parecían actuales.

—¿Qué balance hacés del público?

—Cada persona es un mundo en sí misma. Llegamos a tener 4.500 espectadores por semana, no todos los que llegaban era habitués del teatro. Algunos fueron porque me habían visto en la televisión. Había gente que se me acercaba para decirme que era la primera vez que veía una obra de teatro. Desde ya que los precios accesibles también favorecieron. Si fueron y la pasaron bien, hay una semilla y podrían volver a ver otra. Los de más experiencia teatral conocían las puestas de Omar Grasso, con Alfredo Alcón, o la de Ricardo Bartís o la de Juan Carlos Gené. Eso ya forma parte de la tradición.

—¿Sacaste alguna conclusión por la extensión de tres horas y dos entreactos?

—Queda claro que se iban muy pocos. Las tres horas pasaban rápido, y la duración de un espectáculo no es matemática. Arriba del escenario tiene que estar lo que cautiva al espectador. Fue un desafío mantener la atención durante tanto tiempo. El director, Rubén Szuchmacher, tenía mucha razón. Siempre sentí que el intervalo era un hecho democrático, ya que permitía irse al que lo quisiera.

—¿Hay proyecto teatral para el año que viene?

—Estaré gestando otro espectáculo, pero para 2021. Hay una posibilidad de reponer Hamlet, pero aún no está confirmado y eso sería a comienzos del próximo año, siempre en el Teatro San Martín. Estamos hablando.

—¿Cómo está tu salud?

—Estoy muy bien. Si no, no hubiera podido hacer Hamlet de miércoles a domingos.

—Se emitió la segunda temporada de “El jardín de bronce”; ¿habrá otra?

—Estamos a la expectativa. Disfruto mucho de interpretar a Fabián Danubio, nunca antes había tenido la posibilidad de repetir un personaje, y me encanta, ya que lo conozco mucho.

 

Estudiando el acento español

El 5 de este mes Joaquín Furriel inició las grabaciones de La corazonada, serie basada en la novela La virgen en tus ojos, de Florencia Etcheves. Producida y emitida por Netflix, tiene a Furriel encabezando el elenco junto a Luisana Lopilato, Rafael Ferro, Maite Lanata, Juan Guilera, Abel Ayala, Delfina Chaves y Marita Ballesteros. Allí interpretará al inspector de homicidios Francisco Juanez.

“Hasta ahora filmé muy pocas escenas, por el teatro –asegura–, ya que la productora es muy considerada y solo se me ve en algunas secuencias. Pero no fueron momentos jugados desde lo actoral. Fuerte empecé desde el 19, una vez que finalicé con mis funciones en el San Martín. Fue mi condición para todos los trabajos. Ya lo había vivido cuando hace varios años compartí La vida es sueño con una tira televisiva. Incluso me tuvieron que llegar a medicar. Y el cansancio impide que uno disfrute verdaderamente de su trabajo. Shakespeare era un proyecto muy acariciado y deseado. Sé que no volveré a hacer este clásico en mi vida”.

“El 16 de septiembre viajo para filmar una película en España con el director holandés Joost van Ginkel, se llamará Zola y estaré junto a María Pedraza, ahora muy popular gracias a La casa de papel. Somos muchos los actores argentinos que estamos trabajando en ambos países. Haré de español, así que estoy estudiando el acento. Ayuda mucho la manera de hablar para componer un personaje. Me encanta la posibilidad de composición, así me sucedió con El hijo, que se está dando en varios festivales”, finaliza.

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