sábado 28 de enero de 2023

Crear puentes para unir caminos

19-10-2019 01:00

La industria cinematográfica está viviendo un cambio de época y de paradigma tanto en la forma de hacer como de ver cine. Por eso para quienes quieren seguir haciendo y viendo cine, es importante pensar hacia dónde va y a qué quieren dedicarle su vida. Esto aplica tanto a nivel de procesos creativos como también de formas de producción. Para los directores y productores los últimos cuatro años fueron en un primer momento de desconcierto, al encontrarse con un Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) en absoluta parálisis, situación que demorará al menos un año su reactivación. En este contexto, el mayor reto al que se enfrentan los directores es la distribución y la exhibición. Ante esa necesidad, nace Puentes de Cine creado por la Asociación de Directores de Cine PCI.

En general, las películas que no son tanques industriales no cuentan con los suficientes recursos para hacer una campaña que promueva su estreno y que les dé la visibilidad que necesitan para su posicionamiento. Lo que Puentes de Cine intenta hacer con este programa es brindar ese apoyo. La ayuda consta en la contratación de personal especializado que trabaje con el equipo de la película en todo lo que haga falta para la proyección de ésta. Que el director o directora pueda viajar al interior del país para acompañar el estreno y estar en contacto con el público en la sala, también es clave en el recorrido que debe hacer la pieza. Puentes, interviene en la realización de materiales de difusión y pautas publicitarias. Y por último, no menos importante, en la difusión. Que la película esté dentro de la conversación de aquellos que buscan el cine de calidad.

El programa, único en el país, aplica técnicas de gestión públicas, con el fin de facilitar y promover el acceso de una audiencia específica a un espectáculo a través del diseño y desarrollo de nuevas estrategias para la regularización y generación de espectadores. Creando así una red de actividades especiales, una red de espectadores y una red de salas, con el foco puesto en la educación audiovisual y la generación de nuevos públicos. Algo que identifica a la Asociación de Directores de Cine PCI es que, como todos estamos en actividad, muchas veces falta tiempo para dedicar más horas al cine. Gran parte de los socios de la Asociación somos directores y productores de nuestras propias películas. Muchos además, somos amigos, leemos los guiones, compartimos los cortes de las películas, discutimos tanto sobre cine como de cómo hacer cine y las políticas que se implementan o faltan implementarse.

Al estar involucrados en su totalidad, podemos observar las problemáticas más de cerca. Cuando en 2006 estrené XXY, mi primera película, pocos años después de egresar del Enerc, existieron todo tipo de limitaciones, pero habiendo sido siempre directora, guionista y productora de mis películas nunca viví las limitaciones presupuestarias como algo negativo, ni la figura del productor como la de quien viene a contarte qué se puede y qué no. Estoy acostumbrada a buscar las maneras para hacer rendir mejor el presupuesto que tenemos. Desde siempre vuelvo del rodaje, me baño, me cambio y nos reunimos con el equipo de producción a ver en dónde estamos parados. Seguramente no sea la mejor manera de hacer cine, porque hay veces que la productora se pelea con la directora e interviene la guionista, pero es la manera en la que yo sé hacerlo.

Si bien la situación del cine nacional es crítica, nunca hay que frenar. Hay que seguir haciendo cine de la manera que sea, hay que adaptarse a los nuevos tiempos, utilizar la nueva tecnología y fundamentalmente hay que ser creativos y nunca dejar de buscar.

La nueva generación exige colaboración, trabajo en equipo. Los jóvenes vienen con otro chip, con más conciencia, buscando impacto, generar el cambio, cuidar recursos, reutilizarlos. Y eso se ve en todos los ámbitos, también en nuestra industria. El cambio social es transversal al cine, no solo en la historia que se cuenta a través de la pantalla, sino también en la forma de trabajo. La solidaridad en el arte siempre ha existido, pero cada vez hay más canales para manifestarla.

En ese camino estamos. Los que hacemos cine tenemos que seguir haciendo y hablando de cine. Tejer redes de cine. Contar historias en el cine. Crear puentes de y por el cine.

*Escritora y directora cinematográfica.

En esta Nota