Eran las diez en punto de la noche. Se apagaron las luces del estadio y se encendieron los corazones dispuestos a vivir un show de gran magnitud. Enseguida se vislumbró una silueta en medio de la oscuridad y en el fondo se escuchaban los primeros acordes de “Andando”. Las luces se encendieron y allí estaba Diego Torres, caminando sobre una cinta en el escenario y comenzando con lo que sería un espectáculo inolvidable.
El artista llevaba una vestimenta sobria, -camisa negra con rayas blancas, corbata blanca , pantalón negro y un gorro al tono- y detrás de él se veía una impecable puesta en escena, con un sinfín de imágenes que se plasmaron en dos pantallas gigantes. Luego vino el siempre tradicional “Buenas noches, mi Buenos Aires querido”, tras lo cual el cantante se presentó ante su público con su intacto humor y su simpleza.
Allí comenzó una seguidilla de canciones como "Después de ti", "Amores que matan"," Búscame", pertenecientes a su nuevo disco y mientras mantenía un diálogo permanente con sus seguidores, el artista dedicó a todas las mujeres el tema "Usted", canción que compartió con Vicentico en el disco "Un mundo diferente", pero que en esta ocasión fue prolijamente interpretada por su corista, el cubano Alexander Batista.
Diego Torres desplegó todo su encanto y en un momento del show, cuando entonó la ranchera "Por ser como soy", en homenaje a México, el escenario se vistió de cantina y el mozo no era otro que el padre del artista, Lole Caccia, quien se llevó un aplauso generalizado de todo el estadio.
Promediando la noche, hubo tiempo para recordar viejos hits en versiones nuevas, como "Penélope", "Déjame estar", “Quisiera”, La última noche" y "Tratar de estar mejor". Cuando el espectáculo parecía llegar a su fin, un grito ensordecedor que emanaba de todo el estadio, permitió que el artista realizara un "Por la escalera", cuya letra la escribió el cantante español Joaquín Sabina.
Ya casi llegando al final, Diego Torres empezó a levantar a su público con los temas "Sueños" y "Color esperanza" para culminar el show con "Abriendo caminos", canción que comparta con Juan Luis Guerra y que, en seta oportunidad, entonó con Alex Batista.
Dos horas y media después de al primera canción, el cantante comenzaba a despedirse de su gente y junto a sus músicos Ezequil Ghilardi (batería), Palmo Addario (guitarra), Pablo Etcheverry (teclados), Rolfi Calahorrano (saxo), Cristian Diaz (trompeta), y Magali Bachor y Dorita Chavez (coros), se acercó hasta la punta del escenario.
Con su humor intacto, les dijo a su fans que ahora era una persona importante porque lo habían nombrado “embajador de UNICEF”, tras lo cual todo el estadio aclamó “Buenas noches, señor embajador”. Y hubo risas generalizadas.
Luego, la banda se retiró de escena y Diego Torres se quedó solo frente a su público. Parecía que no quería irse, que pretendía que ese momento sea eterno y se despidió con todos los honores de quienes se acercaron a Vélez para verlo y escucharlo “Buena vida para todos y cuidense”, tras lo cual se fue con el aplauso ensordecedor de su gente.
Una vez más, el artista no decepcionó a su público que al retirarse del estadio y parafraseando a Gustavo Cerati, le dijo a Diego Torres: Gracias totales.