En los años 50, los kilos, que ahora consideramos extras, eran toda una moda. Mujeres curvilíneas protagonizaban publicidades y se convertían en verdaderas íconos de sensualidad. Sin embargo, el paso del tiempo cambió los cánones de belleza y actualmente, es casi un pecado admirar a una diva “rellenita”. Pese a esto, muchas celebridades de Hollywood optaron por relajarse, y dejar que sus curvas tomen el control.
El XS dejó de ser la talla de Christina Aguilera, Salma Hayek, Lady Gaga o la sexy pelirroja de Mad Men, Christina Hendricks, quienes prefirieron sacarse el corset social. Si bien recibieron duras críticas por su cuerpo, no se acomplejan.
En una entrevista para la revista Billboard Christina Aguilera aseguró que estaba aburrida de ser extremadamente flaca. "Productores, directores musicales y otros me dijeron que podía afectar a mucha gente si subía de peso. Mi cuerpo no puede poner en peligro que alguien no haga más dinero, no está en la mesa de esa manera”, explicó.
Y por si no había quedado claro aún, la cantante presumió de sus curvas en la reciente presentación de los American Music Awards y hasta posó desnuda para la tapa de su último CD.
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