ESPECTACULOS
"BAILANDO POR UN SUEO 3"

El mundo de los coachs de Tinelli

Los coreógrafos de Laura Fidalgo, María Valenzuela, Eliana Guercio y María Vázquez cuentan la trastienda de los entrenamientos para la competencia, su relación con el jurado y los caprichos y mañas de sus famosos alumnos. Galería de fotos

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COACHS MULTIFACTICOS. Los entrenadores de Fidalgo, Mara Valenzuela, Mara Vzquez y de Eliana Guercio no slo crean las coreografas, sino que tambin contienen a los bailarines, les ensean a comer sano y los cuidan de las lesiones. | Cedoc
“Alimentate mejor”, “Flexioná más la rodilla” o “No te enojes cuando te critican” son algunas de las frases que más resuenan en los gimnasios y salones de fiestas donde entrenan los participantes de Bailando por un sueño 3. Es que la tarea de los coachs del ciclo conducido por Marcelo Tinelli, va más allá del armado de las coreografías. Además de convivir con los participantes durante varias horas al día, los entrenadores les enseñan a comer sano, los cuidan de las lesiones, evitan que hagan el ridículo y hacen las veces de consejeros espirituales. Y, como si fuera poco, son la esponja que absorbe las irónicas críticas del jurado y los caprichos de sus famosos alumnos. “ No es fácil entrenar a alguien que no tiene el dominio del lenguaje de la danza. Es bastante complicado empezar de cero”, se queja Marisa, la entrenadora personal de la modelo María Vázquez, quien, según cuentan, tiene siempre a mano su cámara digital para grabar todos los entrenamientos.

Por supuesto, algunos no tienen la misma suerte. Gustavo, el coach de la bailarina Laura Fidalgo, es un privilegiado en ese sentido: “A Laura no necesito enseñarle porque es una profesional. Lo único que hago es transmitirle mi estilo y moldearla a los diferentes ritmos”, asegura el que también fue coach de Jessica Cirio y Moria Casán en las anteriores ediciones del ciclo. “Sin embargo, también hay algunas contras –aclara–. Muchos la ven como una bailarina clásica que lo único que sabe hacer es levantar la pata. Pero eso es pura envidia.”

Agustina, la entrenadora de María Valenzuela (quien, el lunes pasado, luego de su presentación, gritó: “Aguante el PAMI”, riéndose de su edad), tiene que tomar cuidados extra. “Es verdad que María no es una veinteañera. Todas las semanas le duele algo diferente y tengo que tomar algunos recaudos –comenta–. Sin embargo, con ella me saqué la lotería. Creo que es una bailarina de alma, está dotada y no le cuesta coordinar”. Y lo dice por experiencia propia. En Bailando por un sueño 2, a Agustina le tocó entrenar a Pablo Alarcón, que no tuvo una participación demasiado feliz. “Duré un solo día”, cuenta con resignación.

Los preferidos. Según los coachs, Laura Fidalgo, María Valenzuela y Carla Conte se perfilan como las posibles ganadoras de la competencia. “A Eliana Guercio la veo con garra para llegar a la final, pero no creo que sea la ganadora porque hay mucha competencia”, dice Ariel, su profesor, mientras abre el paraguas de antemano. Y continúa: “Creo que la competencia es injusta. Mientras Fidalgo es bailarina profesional, Eliana no lo es. Si bien se dedica a esto porque es vedette, siempre me cuenta que cuando empezó en Sábado Bus como bailarina, la ponían atrás porque no le salían los pasos y se la pasaba llorando”. Marisa coincide: “No es justo que le pongan el mismo puntaje a la Tigresa Acuña y a María Vázquez. Y eso pasó muchas veces. Por otro lado, Luciana Salazar, que no baila nada, saca más puntos que María”.

—¿No coinciden con los señalamientos del jurado?
MARISA: Son muy exigentes con María Vázquez. Dicen que esperan más de ella, que está contenida y yo no lo veo así. Creo que el jurado dice cosas en pos de un punto más de rating. Pero cuando me elogian tampoco me lo creo mucho. Me da miedo que me venga un hachazo en la nuca en cualquier momento.

AGUSTINA: Yo creo que le buscan la quinta pata al gato y que muchas veces no justifican por qué algo no les gusta.

GUSTAVO: A mí me da la sensación de que el jurado es más exigente con Laura porque es una bailarina profesional, tiene más presiones. Sin embargo, la definición la tiene el público y, en la mayoría de los casos, el público y el jurado no se llevan bien.

—¿Cómo reacciona cada uno de sus alumnos ante las críticas?
A: María Valenzuela no se toma nada a pecho. Le interesa mejorar, pero cree que cada uno puede opinar lo que quiere.

M: El tema es que, a medida que pasa el tiempo, el ambiente se revoluciona cada vez más. La cantidad de participantes se acota, la competencia es más dura y eso condiciona los comportamientos.

AR: Eliana se bajonea y a mí me toca contenerla para revertir su estado de ánimo. Es una libriana obsesiva. Hasta que algo no le sale bien, no para. A veces, tengo que frenarla un poco.

—A ver si todavía golpea a algún jurado como lo hizo con Polino en Intrusos ...
AR: Es que tiene un carácter muy fuerte. El consejo continuo que yo le doy es que no se bloquee. Cuando le critican algo o no le sale un paso, ella se tara. Le digo que se relaje y que deje que todo fluya.

—Gustavo, ¿qué le dijo a Fidalgo tras el enfrentamiento con Sofovich?
G: Si bien había una sensación de calentura, los dos hicimos como si nada hubiese pasado. Laura es muy trabajadora y tiene la habilidad de apartar de su mente todo lo que la desconcentra de la danza. Ahora, le ordeno que no le conteste al jurado para evitar problemas.

—Fidalgo es una de las preferidas para ganar. ¿Cómo crees que ella reaccionaría si llegara a perder?
G: Uy, ¿puedo no contestarte? No sé, creo que gane o pierda tiene que sacar un saldo positivo. Pero, es verdad, quedaría demasiado expuesta.

La danza del conventillo
A la coach Carla Noral le tocó la pareja más difícil de esta tercera edición de Bailando por un sueño: Evangelina Carrozzo, la entrerriana que apareció en tanga frente al presidente Néstor Kirchner en protesta por las papeleras, y Javier Rojas, el soñador uruguayo que se hizo famoso por no disimular su molestia con el jurado. “Javier es un tipo muy temperamental y de carácter muy fuerte. Para mí, f ue duro escucharlo hablar así”, dice Carla en referencia a las declaraciones del participante a una radio uruguaya, en las que criticó a Jorge Lafauci y a Gerardo Sofovich y aseguró que en el ciclo de Marcelo Tinelli había una “fábrica de soberbios”.
“Tanto Evangelina como yo nos sorprendimos ante sus palabras. Me parece que se fue de boca, porque no lo reconocí cuando lo escuché en la radio – recuerda su coach. No me gustó para nada y le dije que le debía pedir disculpas al jurado”.

— ¿Y él qué le dijo?
— Sólo se disculpó con nosotras dos.