Pero no es el único caso, y Perfil.com tiene la lista que avala ese temor que todos los hombres tienen y a veces se confirma.
La precursora, como siempre, fue Madonna, que tuvo a su primer hija, Lourdes María Ciccone, con su preparador físico, el cubano Carlos León. Siempre llevando la delantera, la reina del pop marcó tendencia y en la Argentina y el mundo siguieron sus pasos.
Ricardo Darín fue uno de los maridos desdichados que tuvo que salir a desmentir que su mujer, Florencia Bas, tenía un affaire con su personal trainer. Fue en 1999, cuando el actor estrenaba la obra ART, que los rumores de separación se hicieron más fuertes. Darín con Susana y Florencia con su entrenador. Hoy la pareja se muestra junta y fortalecida y los rumores quedaron en el pasado. Pero Florencia dejó de hacer gimnasia personalizada.
Carolina Baldini, (ex) mujer del “Cholo” Simeone, es otra argentina que parece ir detrás de los músculos. Este verano se la vinculó con un macizo guardavidas llamado Fabián. En las arenas de San Bernardo, la modelo y actual bailarina por un sueño, aprovechó para descansar y cebarle mate al bañero mientras sus hijos revoloteaban por allí. Simeone, mientras tanto, entrenaba al plantel riverplatense en Buenos Aires y se banacaba, estoico, los gritos de “cornudo” que le profesaban los hinchas contrarios.
La última en agregarse a la lista fue Jennifer López, actriz y cantante estadounidense de ascendencia puertorriqueña, que, para disgusto de su marido, el cantante y compositor Marc Anthony, pasaba más tiempo con su personal trainer que con sus hijos. Los celos llegaron a tal punto que Jennifer tuvo que despedir a su entrenador.