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El Quilmes, da 2

La fiesta del rock se codeó con la melancolía

Luego de las presentaciones de Estelares, Arbol, Psichedelic Furs y Babasónicos, los ingleses Keane, conocidos por sus melodías radiales, pisaron el escenario del Quilmes Rock, en River, por primera vez y se llevaron una ovación del público.

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El segundía del festival Quilmes Rock en River Plate marcó el debut en la Argentina del trío británico Keane y los esperados shows de Babasónicos (luego de sus presentaciones de verano en la costa), los Psichedelic Furs, para muchos un puente musical entre los Sex Pistols y Nirvana, la reconocida banda argentina Arbol y la novata Estelares.

Pasadas las 23, los ingleses salieron al escenario cargados de adrenalina, dando saltos y arengando al público, en su mayoría chicas adolescentes que disfrutan de la música melancólica a las que Keane las tiene acostumbradas con sos dos únicos discos editados.

El show arrancó con "The iron sea" y "Put it behind you", de su último disco "Under The Iron Sea" y no bien concluyó esa intro, se escuchó un "Hola Buenos Aires. Let's make some argentinian noise (hagamos un poco de ruido argentino)", marcado con un efusivo de Tom Chaplin, vocalista y líder de la banda, que estaba vestido en un traje negro y camisa a tono. Continuaron con "Everybody's Changing", uno de los temas que más suenan en nuestras radios y que más coreó el público argentino.

El trío nacido en Battle, Inglaterra, se completa con Tim Rice-Oxley en piano y Richard Hughes en batería. Saltaron a la fama cuando su disco debut "Hopes and fears" (2004), se convirtió en el segundo más vendido en Inglaterra, y que terminaron de consagrar con el segundo álbum, que lleva vendidas 1,7 millones de copias en el mundo

El repertorio continuó con "Nothing in my way", "We might as well be strangers" y "Can't stop now", que, a pedido de Chaplin, fue acompañada de pequeñas luces emitidas por miles de celulares prendidos, los encendedores del siglo XXI.

Con una afinada y cuidada voz, Chaplin se desplazaba con movimientos bruscos y torpes por el escenario, pero siempre demostrando simpatía y una onda muy particular, que se sostenía con el permanente diálogo con el público al que adulaba al igual que a Buenos Aires.

Una de esas veces que se dirigió a la audiencia, y pidió dedicar el tema “Try Again” (Volver a intentar) a Maradona, para transmitirle fuerza al ídolo deportivo en su recuperación. "La siguiente canción es sobre esperanzas y queremos dedicársela a una de las personas más importantes de Argentina, míster Diego Maradona", dijo Chaplin, tras lo cual fue muy vivado, mientras el escenario se tornaba de color azul.

El cierre del show fue una sucesión de hits: "Somewhere Only We Know", "Is It Any Wonder", "Crystal Ball" y "Bedshaped", donde Tim Rice-Oxley se destacó en los teclados y bajo.

Un emocionado Chaplin, que parecía no querer abandonar el escenario, mientras agradecía con gestos la cálida recepción de su público argentino, dijo: “Vamos a volver pronto".

Antes de Keane estuvieron Los Babasónicos, que fiel a sus últimas presentaciones dieron un show sin temas viejos. Sólo los nuevos, con algunos hits que los consagraron. Su disco “Anoche” sonó por completo entre varios temas de Infame en los 70 minutos de presetación.

Adrián Dárgelos, voz y líder de la banda, corría y bailaba de punta a punta del escenario vestido con un traje de gitano psicodélico, mientras el público celebraba los temas "Sin mi diablo", "Pendejo", "Desfachatados", "Deléctrico" y el gran cierre con "Irresponsables".

Más temprano, los ingleses de Psychedelic Furs, la banda ochentosa que capitanean los hermanos Richard y Tim Butler, precalentaron el escenario en este "regreso de culto" con sus clásicos "Love My Way", "Heartbreak Beat" y "Pretty In Pink", emblemas del post punk.

Lo fuerte del line up del día arrancó con Arbol y la expectativa puesta en la ausencia -por primera vez en un escenario- de Eduardo Schmidt.

La banda de Haedo se sumó a la temática festivalera del encuentro y se despachó con sus temas más populares como "Osvaldo", "Pequeños sueños", "Vomitando flores" y "El fantasma", además de un emotivo cierre con una versión a capella de "La Balsa", muy cantada por el público presente.

Los platenses de Estelares y la impronta femenina de las ascendentes Rosal y No lo soporto, fueron las agrupaciones encargadas de abrir la segunda jornada.