ESPECTACULOS
Los festejos comenzaron anoche

Todas las estrellas en la boda de Tom Cruise

Llegaron Jennifer López, Marc Anthony, David Beckham y Victoria Adams. Will Smith, Jim Carrey y Brooke Shields también lo hicieron. Los derechos de filmación se vendieron por u$s 2 millones para fines benéficos. Galería de fotos

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Tom y Katie, junto a su hija Suri, en los festejos de anoche. | AFP
Tom Cruise y Katie Holmes dieron comienzo anoche en Roma a los festejos de su esperada boda, con una elegante cena en el restaurante "Nino", cerca de la Escalinata Española.
La pareja de actores cenó allí con invitados como Jennifer Lopez con su marido Marc Anthony, el actor Jim Carrey, la actriz Brooke Shields y el futbolista David Beckhman.Holmes vestía un elegante traje de chaqueta y pantalón blanco, mientras que a Cruise se lo pudo ver con un saco negro con camisa blanca.
La estelar pareja se encuentra alojada ya desde el lunes en un hotel romano de lujo. Cruise, de 44 años, y Holmes, de 27, visitaron la noche del miércoles en el Capitolio al alcalde de Roma, Walter Veltroni, junto con su pequeña hija Suri.
Está previsto que los festejos se extiendan hasta el fin de semana, mientras que el casamiento está programado para el sábado.
Oficialmente, los encargados de relaciones públicas de los actores aún no comunicaron detalles sobre la gran fiesta, pero en la ciudad de Bracciano, a las afueras de Roma, ya están preparados fotógrafos y equipos de televisión.
De acuerdo con diferentes versiones, ambos artistas tienen previsto darse el sí en el Castillo Odescalchi, en Bracciano. Allí ya se alquilan ventanas con vistas al castillo.
El enlace tendrá lugar según el rito de la Iglesia de la Cienciología, se indicó. "Estamos preparados para recibir a miles de admiradores. Todo esto nos cuesta mucho dinero, pero para la economía del lugar es muy bueno. Todos los restaurantes y hoteles están repletos", dijo la alcaldesa de Bracciano, Patrizia Riccioni.
Al parecer, la pareja vendió los derechos de filmación de su boda por dos millones de dólares, dinero que donarán a fines benéficos. La fiesta en sí, para la que Giorgio Armani diseñó los trajes, cuesta unos dos millones de dólares.