ESPECTACULOS
Taquilla y peliculas

Un gran agosto de estrenos nacionales

El buen momento de las películas argentinas que durante este mes van al 50% en el costo de las entradas, hace preguntar si en este 2018 podrán llegar a los seis millones de tickets que se vendieron en 2017. Lo que está claro es que necesitan con urgencia venderlas al exterior para tener más cuota en el mercado. En busca de mayor recaudación. La más vista, El Angel.

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Tanques. El Angel, con Toto Ferro, actor debutante, y Chino Darín, encabeza la taquilla local. Le sigue El amor menos pensado, cuyo estreno fue el 2 de agosto, con Ricardo Darín y Mercedes Morán, que produjo Patagonik. | cedoc

Agosto de 2018 pasará a la historia del cine argentino por un simple hecho, del cual todavía no se ha podido ver real desenlace a la hora de los números en la taquilla más allá de las celebraciones. Como pocas veces en los últimos años, se estrenaron tres películas mainstream nacionales en menos de tres semanas. Hablamos de lanzamientos grandes: el 2 de agosto El amor menos pensado, con Ricardo Darín y Mercedes Morán en plan de pareja madura; el 9 de agosto El Angel, film de Luis Ortega basado en el asesino Robledo Puch y estrenado en Cannes; y el 16 de agosto Mi obra maestra, comedia de Gastón Duprat (El ciudadano ilustre) que reúne a Guillermo Francella y Luis Brandoni. A esa lista falta sumar el 30 de agosto el estreno de La quietud, nuevo film de Pablo Trapero (su retorno después de la exitosa El clan) junto a Graciela Borges, Martina Gusmán y Berenice Bejo (actriz de la ganadora del Oscar, El artista). Es decir, cuatro estrenos que poseen, gracias a la obsesión con el estreno en el segundo semestre (con el plus del Mundial como ventana cerrada para estrenos enormes locales), como casi ningún otro cúmulo de estrenos nacionales, nombres de grandes productoras, distribuidores, films que empapelan la ciudad y tienen una inversión millonaria (que puede ser similar al 50% del presupuesto del film).

En 2017 sucedió algo similar con vista, al igual que este año, al feriado del 17 de agosto, y los festivales internacionales (Locarno, Venecia, Toronto, San Sebastián )se han convertido en plazas para casi todos los films mencionados en el párrafo anterior, y otros, como Acusada, que se estrena con Lali Espósito el 13 de septiembre. La importancia de los festivales radica en la necesidad de vender el film a otros territorios como parte del negocio. Se estrenaron con una semana de diferencia dos películas grandes: El fútbol o yo, el 10 de agosto, comedia con Adrián Suar que fue una de las dos películas de ese año que superó la ansiada barrera del millón de espectadores (1.064.797); y La cordillera, el 17 de agosto, film de autor con Ricardo Darín y producción de KyS –responsable de la película que inició la fiebre por el segundo semestre, Relatos salvajes, y su récord de ser la película más vista de la historia argentina–, quedó cuarta en el ranking nacional anual con 638.206 espectadores. Pero cuatro películas XL juntas no tiene casi antecedentes, y por ahora el mercado parece haber respondido. ¿Pero eso es bueno o malo a la hora del número total de espectadores que conseguirá cada una de esas películas?

Los finde largos. Como sucedió en 2017 y el fin de semana largo del 17 de agosto, esta semana el cine argentino ve cuatro de sus títulos entre los siete más vistos. El fin de semana largo fueron 977.754 personas a los cines y de ese total, 590 mil fueron a ver cine nacional (en 2017, 540.820 fueron a las salas y ambos films se quedaron con 218.232 tickets). Es decir, 61% del público vio películas argentinas. El sábado fueron 220 mil, el domingo 330 mil y el lunes 240 mil: no es menor el empuje que ha generado el llamado “Mes del cine argentino”, una iniciativa del Incaa hasta el 19 de septiembre (y comenzando el fin de semana pasado) que de domingos a jueves hace que cualquier título argentino en cartel en la sala que sea posea un descuento del 50% en cada entrada (que además se puede acumular con otras promociones).

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Al pasado martes, El Angel ganó con 341 pantallas –una cifra nueva para el cine argentino por su tamaño– su segunda semana en cartel (con una caída del 20%) y logró en 12 días convertirse en la película más vista argentina del año con 762.028 espectadores. Nadie duda que El Angel a este ritmo llegará al número que ningún film argentino ha logrado todavía: el millón de espectadores. Hay que recordar un caso excepcional de 2017 para dejar en claro la importancia general de los films que superan el millón: Mi mamá se fue de viaje, la comedia familiar que se paró de igual a igual frente a Pixar y Transformers, logró, estrenada el 3 de julio (dato clave), 1.671.195 espectadores (250 mil el primer fin de semana pero con un acumulado ascendente y sin caída: sumó salas antes de, como suele suceder, perderlas). La ausencia de un batacazo similar, en la primera mitad del año, donde hasta julio, reinaba Animal, film con Francella, de Armando Bo, y sus 457.698 espectadores y al estreno de El amor menos pensado el 2 de agosto (hoy tercera película nacional más vista del año con 591.589 espectadores y pocas chances de llegar al millón) esa plaza la ocupaba Re loca, la comedia con Natalia Oreiro, la que había logrado aprovechar las vacaciones de invierno (y eso que no fue calificada como film familiar: hoy es la segunda película argentina más vista, con 711.574 espectadores).

Re loca no pudo ser una Mi mamá se fue de viaje y poco ayudó el fracaso de Bañeros 5 (similar a lo que sucedió en 2017 con Sólo se vive una vez: films enormes que subestiman a la taquilla y pagan las consecuencias), pero es cierto que 2018 por ahora no logra ser 2017: hubo 22.250.633 tickets cortados en el primer semestre (2 millones menos que 2017, y 4 millones menos que 2016). Animal y Perdida (260.588) fueron las únicas películas que logran superar los 200 mil espectadores. Tan solo 1.400.000 personas, 6,3% del market share, vieron cine argentino en el primer semestre de 2018 (1.700.000, 7%, en 2017).

Números. Hoy en Argentina, en el ranking de las vistas nacionales, ocho películas superan los 100 mil espectadores y eso incluye a las estrenadas en agosto: El Angel, El amor menos pensado y Mi obra maestra (con sus 223.237 espectadores en más de 300 salas: un número complicado para un estreno tan grande) además de La reina del miedo, Bañeros 5, Perdida, Animal y Re loca. El 2017 fue un año de ventas bajas, y siete films superaron esa barrera versus 11 de 2016. Todavía hay preguntas en un año donde la película más vista es Los increíbles 2, con 3,4 millones de espectadores, y donde el Mundial obligó a un panorama de estrenos nacionales excepcional al que se sumarán la mencionada película de Lali Espósito, Sangre blanca, con Eva De Dominici el 27 de septiembre, y la esperada película basada en la vida de Rodrigo, El potro: Lo mejor del amor, con fecha el 4 de octubre. ¿Permiten esos estrenos unidos, además de un buen número en el porcentaje de la venta de entradas y rankings del mes que las películas lleguen a su potencial de espectadores? El Angel se ha garantizado el millón de espectadores. ¿Qué hay del resto? Hay empuje, hay películas, hay respuesta y hasta hay ayuda económica del Estado para que el cine nacional pueda lograr una cuota de mercado considerable. Todo indica que hay chances de lograr grandes números, sobre todo con Espósito y Rodrigo en el horizonte, pero la gran duda es si alguna película argentina logrará superar esa barrera del millón y si será más de una. Cuando este agosto finalice, o septiembre, el modelo de varios estrenos juntos ¿seguirá siendo una opción? ¿O películas que podrían haber tenido otro potencial en otro escenario pensarán dos veces antes de inversiones millonarias que ayudan al promedio pero no a éxito comercial? ¿Se lograrán en 2018 los seis millones de tickets que hizo 2017?