GUíA DE PROFESIONALES PNT
CONTENTPERFIL

¿Qué pasa con el trato entre mujeres?

Quise hablar del desprestigio del Derecho Previsional. Pero terminé encontrándome con un debate mucho más incómodo.

¿Qué pasa con el trato entre mujeres?
¿Qué pasa con el trato entre mujeres? | CONTENTPERFIL

Hice un reel en mis redes en el que planteé un tema que quienes ejercemos el Derecho Previsional conocemos bien: la enorme cantidad de trabajo que hay detrás de cada caso y que muchos siguen reduciendo a "llenar papeles".

¿Qué pasa con el trato entre mujeres?
El disparador fue una situación profesional. Reclamé honorarios por un trabajo previsional realizado y, durante una audiencia, la respuesta de una colega fue desacreditarme delante de sus clientes. No cuestionó un argumento jurídico. Me descalificó personalmente.
Conté lo sucedido en mis redes convencida de que la conversación giraría en torno al poco valor que todavía se le da a esta especialidad. Pero pasó algo que no esperaba.
Los comentarios dejaron de hablar del Derecho Previsional y empezaron a hablar del destrato. Y, sobre todo, de que ese destrato hubiera venido de otra mujer.
Entonces hice una encuesta. Pregunté algo muy simple: "¿Te sorprende que esta situación haya ocurrido entre dos mujeres?"
La respuesta fue contundente: a casi nadie le sorprendió.
Después empezaron a llegar los mensajes. Mujeres profesionales contándome que habían vivido situaciones similares y agradeciendo que alguien pusiera el tema sobre la mesa.
Muchas coincidían en algo: este tipo de episodios se sienten demasiado cotidianos, especialmente en espacios de poder.
Y ahí entendí que la verdadera reflexión ya no era sobre el Derecho Previsional. Era otra.
¿Qué nos pasa entre mujeres cuando compartimos espacios de poder?
Pensé que la igualdad y sororidad eran el idioma en el que hablábamos entre nosotras.
Pero creo que todavía hay una pregunta incómoda que merece hacerse: ¿cómo nos tratamos entre nosotras cuando nadie nos está mirando?
No hablo de pensar igual. Se puede disentir o defender posiciones distintas. Hablo del desprecio. De humillar para marcar una posición. De minimizar el trabajo de otra mujer. De creer que para ocupar un lugar hay que hacer más pequeño el lugar de otra.
Eso no solo lastima a quien lo recibe. También debilita la credibilidad de los valores que queremos defender.
Quizás quedarse en el discurso no es suficiente, y lo que tanto viene abriendo paso para las mujeres en las últimas décadas, tiene que reflejarse también en las pequeñas conductas cotidianas. Y todas debamos plantearnos está pregunta que creo vale la pena hacernos:
¿cómo elegimos tratarnos entre nosotras?
Ruiz González Yasmín
W.A: 3517605615
Ig: @universolegalok
Abogada M.P 1 40660 | M.F T 508 F434