La salud bucal se construye desde el embarazo.
Por tal motivo desde la gestación hasta el momento que nace y comienza la lactancia y más adelante la aparición de los primeros dientes, todo cuenta. Mediante la información, la prevención y el acompañamiento interdisciplinario es clave, para promover en las familias: conductas saludables, un diagnóstico precoz y la prevención de futuras patologías en el desarrollo orofacial.
No solo para lograr una buena lactancia sino también para evaluar en forma integral: un frenillo lingual alterado o no, la respiración si es nasal o bucal, la musculatura lingual, los hábitos, la succión no nutritiva en el uso del chupete, mamadera o succión del dedo, la higiene dental y la mordida.
¿Por qué hago hincapié en que no hay que esperar a que tenga todos sus dientes para realizar la primera visita a la odontopediatra?
Porque un diagnóstico precoz y a tiempo tiene como objetivo poder guiar a los bebés en el correcto crecimiento y desarrollo orofacial.
Porque a los 4 años el esqueleto craneofacial alcanza el 60 % del tamaño adulto y a los 12 años ya ha completado el 90 % del crecimiento facial.
Como conclusión les recomiendo a las familias realizar una interconsulta temprana. No esperen a que el 90 % de las patologías se establezcan.