Este domingo, Estados Unidos lanzó nuevos ataques aéreos contra Irán tras informar sobre la muerte de dos militares de su ejército (y la desaparición de un tercero) desde que recomenzaron las hostilidades con la república islámica.
El Mando Central de Estados Unidos para Oriente Medio (Centcom) expresó, a través de un comunicado, que atacaron instalaciones militares iraníes y de “las fuerzas del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica que lanzaron ataques contra miembros de las fuerzas estadounidenses en Jordania el 17 de julio”.

Por su parte, las agencias de prensa iraníes Tasnim y Mehr informaron de ataques estadounidenses en Sirik, un puerto ubicado frente al estrecho de Ormuz, al sur del país; además, la agencia oficial Irna denunció un “ataque militar enemigo estadounidense cerca de Hajiabad”, en la provincia de Hormozgán, cuyas autoridades aseguraron que este bombardeo “destruyó por completo” una estación de bombeo de agua de mar y un transformador eléctrico perteneciente a una planta de desalinización.
Como respuesta, según la televisión estatal, el ejército iraní anunció ataques contra Kuwait, Jordania y Baréin. Además, el general Ali Abdolahi advirtió que toda agresión estadounidense enfrentará “una respuesta decisiva y devastadora de parte de los combatientes fieles, valientes y poderosos de las Fuerzas Armadas iraníes”.
En este contexto de creciente tensión, el Consejo de Cooperación del Golfo, que agrupa a seis países de esta región, condenó los ataques iraníes contra infraestructuras civiles, definiéndolos como “crímenes de guerra”.
“El miedo a posibles cortes de electricidad es evidente, a la vista de los llamamientos generales a reducir el consumo y apagar los aparatos no esenciales”, le confesó Ali Mahmoud, un ciudadano egipcio de 46 años que trabaja en un proveedor de electricidad de Kuwait, a la agencia AFP.

Víctimas estadounidenses y víctimas iraníes
Este sábado, el Centcom anunció la muerte de dos militares estadounidenses, las primeras víctimas fatales desde la reanudación de las hostilidades el pasado 7 de julio, y la desaparición de un tercer soldado en Jordania, durante “ataques con misiles y drones iraníes” ocurridos el viernes.
El número total de militares estadounidenses muertos desde que comenzó la guerra es de 16.
El conflicto, iniciado el 28 de febrero por la ofensiva israeloestadounidense contra Irán, había quedado suspendido tras el alto el fuego pactado en abril, pero las hostilidades se reanudaron la primera semana de julio con un alto nivel de violencia.
Las potencias árabes confrontan a Irán y escala la crisis
Mojtaba Jamenei, líder supremo de Irán, lanzó una fuerte amenaza este sábado: “Ahora que el enemigo estadounidense busca incitar a la guerra (...) debe saber que la querida nación iraní y el frente de la resistencia tienen lecciones inolvidables que ofrecerle”. Y denunció que “la violación repetida” del memorándum de entendimiento “ha demostrado una vez más a todos que la firma del presidente estadounidense no vale nada”.
El Ministerio de Salud iraní afirma que los bombardeos estadounidenses provocaron, desde el 27 de junio, más de 500 heridos y, por lo menos, 50 muertos.

Qué sucede con el estrecho de Ormuz
Además de los bombardeos cruzados entre Irán y Estados Unidos, también se producen conflictos marítimos en el estrecho de Ormuz, el sitio por donde pasaba, antes de la guerra, una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos.
Como respuesta al nuevo bloqueo impuesto por Teherán, Washington reactivó su bloqueo a los puertos de Irán. Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico iraní, le advirtieron a Estados Unidos que sus ataques continuarán “hasta que vuelva la calma a la costa sur y al estrecho de Ormuz”.
HM / EM