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BRASIL

El Congreso aprobó la reforma laboral: Lula soberbio y Flávio confuso

“Hoy es un día histórico para millones de trabajadores y trabajadoras” declaró el presidente. A pesar de no coincidir con la iniciativa, Bolsonaro levantó la mano para dar su “sí” a la propuesta de su adversario: "Es lo que quiere la gente".

Lula y Bolsonaro 15102026
Lula y Bolsonaro. | Collage

(Desde San Pablo) — “Hoy es un día histórico para millones de trabajadores y trabajadoras” declaró el presidente Luiz Inácio "Lula" da Silva, al celebrar con gran entusiasmo la aprobación definitiva por el Congreso de la ley que pone fin a la jornada laboral de 6 días por semana. La nueva norma entrará en vigencia en 60 días y obliga a las empresas a implementar 5 días de trabajo por dos de descanso remunerado. “Quienes trabajan duro para construir Brasil también merecen tiempo para vivir. ¡Brasil está listo para más!”, sostuvo Lula en sus redes sociales.

En la votación del Senado, ocurrida dos veces anoche, el senador y candidato presidencial Flávio Bolsonaro levantó la mano para dar su “sí” a la propuesta de su gran adversario, el jefe de Estado. A pesar de no coincidir con la iniciativa, justificó su voto positivo con una frase sintética: “Es lo que quiere la gente”. En efecto, 80% de la población consultada por las encuestadoras mostraron su adhesión al nuevo régimen laboral.

Claro que este no es un proyecto que coincida con las orientaciones que regirán su gobierno si triunfa en la segunda vuelta, el 25 de octubre. Poco antes de concurrir al Senado, el parlamentario se reunió con empresarios a quienes les comentó su disposición a reformular la flamante ley en caso de llegar al Palacio del Planalto. Admitió, en esa cita, que es defensor a ultranza de una negociación directa entre empleadores y trabajadores: “Yo quiero la libertad del operario para que pueda organizar su horario de trabajo como más le convenga”.

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Reconoció además que los días previos había sopesado esa alternativa, dado que una reducción de la jornada laborar “obligará a las empresas a contratar más gente y se corre el riego de que muchos trabajadores terminen en la informalidad”.

La Federación de Industrias de San Pablo, la célebre FIESP, sacó un comunicado de oposición formal al descanso de dos días completos, entre ellos el domingo. Alegó que eso puede presuponer impactos negativos con pérdidas para las compañías.

Quien mejor expresó esa posición fue el diputado Sostentes Cavalcante, líder del bolsonarismo. Dijo sin medias tintas: “Vamos a trabajar por la aprobación de la Enmienda a la Constitución (reforma) de las horas trabajadas. Nosotros queremos el 7 por 0”, es decir, 7 días de trabajo sin descanso preestablecido. Algo parecido a lo que en el resto del mundo civilizado se considera “esclavitud”.

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Lula buscó impulsar antes del domingo 25 la votación del “fin de 6 por 1”, como se bautizó al proyecto en 2019, cuando surgió. Queda claro que su plan incorporó el efecto positivo que podrá tener una medida aprobada por una amplia mayoría de los ciudadanos en su reelección. Eso desde luego no se ve reflejado en los sondeos, que fueron realizados hasta ayer.

Lo cierto es que concejal de Río de Janeiro, Rick Azevedo del Partido Socialismo y Libertad (PSOL) y otros líderes se han empeñado en esta reforma laboral desde 2019. El legislador carioca fundó el movimiento La vida más allá del trabajo (VAT) para impulsar el tema. En 2025, se recogieron más de dos millones de firmas a favor de la iniciativa.

"Ha llegado nuestro momento”, festejó el político. Y aprovechó para criticar a Flávio, a pesar que el senador dio su voto a favor: “Está utilizando la vida y el agotamiento de los trabajadores como una maniobra electoral”, dijo. En todo caso, admiten en la oposición, “nada diferente de lo que hizo Lula”.