La salud del papa León XIV ha cumplido con rápidos pasos de recuperación posoperatoria, recibió el alta médica y este sábado en las primeras horas de la tarde en Roma el Pontífice dejó el Hospital Gemelli, saludó brevemente y volvió al Vaticano.
La Oficina de Prensa de la Santa Sede había anticipado a primera hora que León XIV sería dado de alta, ya se lo había visto en buen estado el viernes incluso dando misa en el Hospital Gemelli, y este sábado pudo regresar al Vaticano. Queda ver si estará en el Angelus de este domingo, esa versión ya se anticipó desde el viernes, pero los médicos resolverán a último momento sobre el tema evaluando que no haya complicaciones.

"A tenor de los análisis de sangre, la radiografía de tórax realizada esta mañana [de sábado] y la evaluación del cuadro clínico, el Santo Padre es considerado apto para recibir el alta" del hospital, habían escrito más temprano sus médicos, Luigi Carbone y Stefano Margaritora, a las 11.30 (hora local, cinco horas menos en la Argentina) en una nota transmitida por el Vaticano.
"Abandonará el hospital a comienzos de la tarde, y volverá al Vaticano. Mañana rezará el Ángelus desde la ventana del apartamento papal", anticiparon en esa comunicación.

Habitualmente, los papas dirigen la oración del Ángelus desde una de las ventanas del Palacio Apostólico, mirando hacia la plaza San Pedro del Vaticano. En años pasados, los pontífices Juan Pablo II y Francisco lo rezaron desde la ventana del hospital Gemelli cuando estuvieron allí ingresados.
Este viernes León XIV celebró misa en el décimo piso del Gemelli donde estuvo internado. De esa ceremonia han participado médicos, enfermeros y miembros de la Gendarmería Vaticana. Durante la homilía, el Santo Padre ha agradecido al personal sanitario su dedicación diaria a los enfermos y, especialmente, los cuidados que está recibiendo durante su hospitalización.

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Los estudios sobre el tumor extraído
Uno de los aspectos centrales para determinar el pronóstico será el resultado de los estudios realizados sobre el tejido extraído durante la operación. Los análisis permitirán conocer con mayor precisión las características del tumor, establecer si la enfermedad quedó localizada y evaluar si la cirugía fue suficiente o si será necesario recurrir a un tratamiento complementario. Según las informaciones difundidas durante la hospitalización, los resultados definitivos se esperaban entre el 23 y el 27 de octubre.
Mientras aguarda esos resultados, el pontífice deberá continuar con los cuidados posoperatorios y seguir las indicaciones de los especialistas. Durante su internación, el Vaticano informó que su evolución era favorable y que había retomado algunas actividades cotidianas, entre ellas la celebración de misa y reuniones de trabajo. También se difundieron las primeras fotografías posteriores a la operación, en las que se lo vio de pie, con sotana blanca y casulla verde, frente a un altar improvisado en su habitación del décimo piso del Gemelli.
La primera aparición pública prevista tras recibir el alta será el rezo del Ángelus de este domingo, que realizará desde la ventana de su apartamento en el Vaticano. Ese momento permitirá observar cómo se encuentra después de la cirugía y marcará un primer paso en la recuperación de sus actividades públicas, aunque no implicará necesariamente que esté en condiciones de retomar de inmediato una agenda internacional exigente.
La evolución médica y los estudios pendientes
La evolución del Papa fue más favorable de lo que se esperaba inicialmente. Aunque la previsión era que permaneciera internado alrededor de una semana, los controles realizados durante su hospitalización permitieron adelantar el alta. La intervención se llevó a cabo el martes 13 de octubre y, según los médicos, se desarrolló sin complicaciones. La recuperación posoperatoria le permitió volver a realizar sus actividades cotidianas de manera autónoma, mientras continuaba con las sesiones de fisioterapia respiratoria para favorecer la recuperación pulmonar.
Sin embargo, el alta hospitalaria no significa que el proceso médico haya concluido. Uno de los puntos centrales será conocer los resultados de los estudios del tejido extraído durante la operación. Esos análisis permitirán determinar las características del tumor y establecer si la enfermedad permanecía localizada o si existen indicios de que se haya extendido a otras zonas. El Vaticano no difundió información detallada sobre el tamaño del tumor ni sobre una eventual afectación de los ganglios linfáticos, dos elementos relevantes para establecer el pronóstico. Los resultados se esperan entre el 23 y el 27 de octubre.
EM/HB