INTERNACIONAL
ELECCIONES EN ESPAÑA

La meteórica trayectoria política de Pedro Sánchez, vencedor de la elección

Considerado como políticamente "muerto" tras dos derrotas electorales y la oposición interna que lo defenestró del liderazgo del partido, el presidente recuperó las riendas del PSOE.

Spain's Sanchez Running Out Of Options Amid Reports Of Snap Vote
Spain's Sanchez Running Out Of Options Amid Reports Of Snap Vote | Bloomberg

Llegado al poder en junio del año pasado, el socialista español Pedro Sánchez ganó este domingo sus primeras elecciones generales, en los que muchos dieron por terminada su carrera política. Ahora, para seguir gobernando en España, deberá negociar alianzas. Su partido, el PSOE, obtuvo 123 de 350 escaños y Ciudadanos, de Albert Rivera, 57. El gran perdedor de la jornada fue el Partido Popular (PP), que sufrió un desplome histórico y perdió 72 escaños más de la mitad de los 137 que tenía.

Atacado incesantemente por la derecha durante la campaña, objeto de descalificaciones como "felón", "traidor" o "peligro público", este economista de 47 años consumó su resurrección después de haber cosechado los peores resultados de su partido en 2015 y 2016.

Considerado como políticamente muerto tras sus dos derrotas electorales y la rebelión interna que lo defenestró del liderazgo del partido, Sánchez recuperó las riendas del PSOE y sorprendió en junio al tumbar con una moción de censura a su predecesor conservador Mariano Rajoy, hundido por la corrupción en el Partido Popular.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Para ello contó con unos heterodoxos aliados: la izquierda radical de Podemos, los nacionalistas vascos y los independentistas catalanes, lo que la derecha bautizó como "gobierno Frankenstein". Al filo de la navaja, resistió durante diez meses hasta que los independentistas catalanes hundieron sus presupuestos para 2019 y decidió convocar elecciones anticipadas.

Ante la agresividad de la oposición de derecha y extrema derecha, que irrumpió con fuerza en el Congreso español, Sánchez apeló a concentrar en él el voto de izquierdas como dique de contención ante la amenaza de "involución" de sus rivales. Y echó mano del balance de diez meses de gobierno, haciendo gala del aumento del salario mínimo en un 22%, de la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres con once mujeres entre sus 17 ministros o del intento de exhumación, todavía no culminado, del dictador Francisco Franco de su mausoleo.

"Él adopta una posición de presidente y presidenciable, explotando esa imagen del que gobierna y tiene que tener una postura de moderación, de solvencia, de seriedad", comentó Cristina Monge, politóloga de la Universidad de Zaragoza.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón nació el 29 de febrero de 1972 en Madrid, en una familia acomodada: padre empresario y madre funcionaria. Casado y padre de dos hijas, estudió Económicas en la capital española, obtuvo un máster de economía política en la Universidad Libre de Bruselas, y luego un controvertido doctorado en una universidad privada madrileña, sobre el que pesaron sospechas de plagio que él desmintió enérgicamente. Es el primer presidente del Gobierno desde el ingreso de España en la UE que pudo con sus colegas europeos sin intérpretes.

Jugador de baloncesto en su adolescencia -mide 1,90 metros- se afilió al PSOE en su más temprana juventud y fue sucesivamente concejal en el ayuntamiento de Madrid de 2004 a 2009, y diputado. Hizo historia en el partido en julio de 2014, al ganar las primeras elecciones primarias celebradas en la formación, pero los años sucesivos serían una auténtica montaña rusa. Tras las derrotas de 2015 y 2016, cayó el 1 de octubre de ese año en una rebelión interna de su partido, que le echó la culpa de los malos resultados.

En pocos meses se lanzó a la carrera electoral con un puñado de fieles, y pese a la resistencia del "establishment" del PSOE, en las primarias de mayo de 2017 se impuso a la entonces presidenta regional de Andalucía, Susana Díaz. "¡En el partido no lo han apoyado! Pero esta ha sido su fuerza: apoyarse en la militancia y ser muy constante", celebraba en la sede del PSOE la militante Esther López, una administrativa de 51 años.

Aun reconociendo que nunca fue su líder favorito, Sánchez reconoce que "ha devuelto la ilusión a un partido que estaba en el letargo". Para el actual presidente del gobierno español, que tituló su biografía "Manual de resistencia", la carrera no terminó todavía: "ganar no significa gobernar", recordaba en los últimos días. Para gobernar necesitará aliarse con unos rivales que no se lo pondrán fácil: o una alianza de izquierdas con Podemos y el beneplácito de los independentistas catalanes, o una coalición con Ciudadanos (centroderecha), muy beligerante durante la campaña.

 "Se trataba de ganar y gobernar. Hemos ganado las elecciones y vamos a gobernar", aseguró este domingo tras el cierre de los comicios, comprometiéndose ante sus seguidores a ser el presidente de todos los españoles. "Hemos hecho que pase y con ello ha ganado el futuro y ha perdido el pasado", subrayó. "Nos decían que este partido no tenía futuro, que nos teníamos que resignar a que gobernara el PP y aquí estamos (...) reivindicando el presente y el futuro de un partido centenario".

D.S.