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España celebra el primer juicio por robo de bebés en el franquismo

Llevaron al banquillo de los acusados un médico presuntamente implicado en robo de una niña durante la dictadura, que duró cuarenta años. Se encuentra internado.

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En España no hay datos oficiales de los bebés robados durante la dictadura de Franco. Hay más de 2.000 denuncias archivadas. | La Vanguardia

El español Eduardo Vela, ginecólogo jubilado de 84 años, enfrenta esta semana el primer juicio por robo de bebés durante la dictadura de Francisco Franco en España. El médico enfrenta una petición de cárcel de 11 años por parte por el presunto robo de una niña recién nacida a sus padres biológicos para entregarla a un matrimonio de forma ilegal en 1969.

Se trata de la primera causa sobre bebés robados que llega a juicio en España. El médico Vela será, además, la primera persona juzgada por este escándalo, que afecta a miles de personas. "Hay más de 2.000 denuncias archivadas. Que sea mi caso el primero que llegue a juicio es tremendo, así que se ha convertido un poco en el juicio de todos", dijo a la radio Cadena Ser Isabel Madrigal, la bebé presuntamente robada por el doctor Vela.

En la acusación, el fiscal imputa al médico un delito de sustracción de menor de siete años, por el que solicita ocho años de cárcel, así como delitos de suposición de parto y de falsedad en documento oficial, por los que reclama otros tres años. Además, solicita una indemnización de 410.000 dólares a la afectada por los daños morales causados.

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Vela ejerció como ginecólogo en el sanatorio San Ramón de Madrid entre 1961 y 1981. En 1969, un sacerdote con el que tenía buena relación le comunicó que un matrimonio deseaba tener un bebé. Prometió a la pareja que le entregaría un recién nacido "al margen de la legalidad", según el escrito de la Fiscalía. Así, acordaron ocultar la identidad real del bebé robado mediante la inscripción en el Registro Civil como hijo biológico del matrimonio.

Cuatro décadas después, esa niña, Isabel Madrigal, tuvo que denunciar a su madre convencida de que, con sus 90 años, no habría consecuencias para ella, y así avanzar en la causa y seguir indagando sobre sus orígenes. "Se han presentado 3.000 denuncias y dos tercios de ellas han sido archivadas. Él no va a ir a la cárcel, pero pido una condena social. O que, si todo fue tan legal como dice, a pesar de que se falsificaron documentos, me diga quién es mi madre. Solo quiero conocer mis orígenes", dijo Madrigal citada por el diario El País.

En España no hay datos oficiales de los bebés robados durante la dictadura de Franco. Hay más de 2.000 denuncias archivadas.

Fue el propio Vela, con su firma, quien certificó en el parte facultativo su "asistencia personal" al parto pese a que todo ello no contaba con el consentimiento de la madre biológica de la niña. En 2010, a raíz de la publicación de informaciones sobre el robo de bebés, aquella niña, ya adulta, comenzó a sospechar sobre su origen. Finalmente, su madre no biológica admitió los hechos y se ofreció a colaborar para tratar de descubrir la identidad de sus verdaderos padres, que hoy todavía se desconoce.

Aunque el martes, primer día del juicio, el acusado se presentó a declarar, el miércoles el juicio fue suspendido porque Eduardo Vela fue internado de urgencia en un hospital a primera hora de la mañana por dolores y mareos, informaron medios españoles. Su abogado explicó la situación y mostró un justificante del ingreso hospitalario en el juzgado y la presidenta del tribunal decidió suspender el juicio, que retomará en los próximos días.

En la primera sesión del juicio, Vela se presentó en silla de ruedas y presentó dificultades para escuchar y entender lo que la fiscal y los abogados le preguntaban. Su defensa había intentado sin éxito suspender la declaración por su supuesta incapacidad. En cuanto pudo, el exmédico negó los hechos que se le imputan: "No le he dado una niña a nadie", dijo. Tampoco reconoció su firma en la partida de nacimiento de Inés Madrigal, la denunciante del caso.