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Israel machaca Gaza sin cesar y advierte que no dejará de atacar

Al día siguiente de que Estados Unidos bloqueara la resolución de la ONU que pedía un cese del fuego humanitario en la Franja, el ejército israelí mantuvo la presión sobre las posiciones de Hamas, con la convicción de que en breve podrá destruir toda su infraestructura. No hay más negociaciones por los 138 rehenes que según Israel aún permanecen secuestrados.

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Dolor. Bombardeo incesante de Israel sobre la Franja de Gaza. Y el sufrimiento de los familiares de rehenes aún en poder de Hamas. | afp

Israel siguió bombardeando ayer Gaza y se dijo determinado a proseguir su “justa guerra” contra Hamas, al día siguiente de que Estados Unidos bloqueara una resolución de la ONU que pedía una tregua humanitaria en el territorio palestino devastado por más de dos meses de bombardeos.

“Aprecio mucho la postura correcta que adoptó Estados Unidos en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas”, declaró el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. 

“Los demás países tienen que entender que no se puede por un lado apoyar la eliminación de Hamas y por el otro llamar al fin de la guerra, que impediría eliminar a Hamas. Por lo tanto, Israel continuará su justa guerra”, agregó.

El jefe del ejército israelí, Herzi Halevi, defendió acentuar aún más la presión militar para derrotar a Hamas, el movimiento islamista en el poder en Gaza, cuyos milicianos llevaron a cabo el 7 de octubre el ataque más letal sufrido por Israel desde su creación en 1948.

“Todos los días vemos más y más terroristas muertos, más y más terroristas heridos y en los últimos días estamos viendo terroristas que se rinden. Esto es una señal de que su red se está desmoronando, una señal de que debemos aumentar la presión”, afirmó Halevi en una ceremonia ante el Muro de los Lamentos, en la Ciudad Vieja de Jerusalén.

Israel llevo a cabo ayer decenas de ataques aéreos en las regiones de Jan Yunis y Rafah, en el sur de la Franja, incluido un bombardeo cerca de tiendas de campaña de desplazados en el sector de Al Mawasi.

La jornada registró además nuevos y encarnizados combates entre el ejército israelí y combatientes de Hamas en las ciudades de Gaza y Jabaliya (en el norte de la Franja) y en Khan Younis. 

Las Brigadas Ezedin al Qasam, brazo armado de Hamas, reivindicaron nuevos ataques con cohetes contra el sur de Israel.

La guerra reavivó las tensiones en Cisjordania, un territorio ocupado por Israel desde 1967, donde un operativo israelí mató el viernes a seis palestinos, según la Autoridad Palestina.

“Pesadilla humanitaria”. Según el Ministerio de Salud de Hamas en Gaza, 17.700 personas murieron y 48.780 resultaron heridas en los bombardeos y operaciones terrestres israelíes desde que empezó el conflicto, el 7 de octubre.

Israel lanzó ese día una campaña de bombardeos en respuesta a una incursión de milicianos islamistas que mataron a 1.200 personas, en su mayoría civiles, y secuestraron a unas 240.

La ofensiva, que desde el 27 de octubre incluye operaciones terrestres, redujo a escombros al exiguo territorio de 362 km2 y cerca de 2,4 millones de habitantes. Según la ONU, más de la mitad de las casas están destruidas o dañadas y 1,9 millones de personas se ha visto desplazadas por el conflicto. 

Israel impone además desde el 9 de octubre un asedio casi total a la Franja de Gaza, lo que impide la llegada de agua, comida, medicamentos y electricidad.

El secretario general de la ONU, António Guterres, afirmó el viernes que la población de Gaza está cerca de un “abismo” y que vive una “pesadilla humanitaria”. 

El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Kirby, volvió a instar a Israel a realizar mayores esfuerzos para proteger a los civiles. 

Críticas a Washington. La resolución para pedir un “alto al fuego humanitario inmediato” presentada en la ONU fue vetada por Estados Unidos, principal aliado de Israel. Para el representante adjunto de Estados Unidos en la ONU, Robert Wood, la resolución estaba disociada de la “realidad” y “no hubiera movido ni una aguja en el terreno”. 

Hamas tachó la posición estadounidense de “inmoral e inhumana” y dijo que equivale a “una participación directa” en las “masacres”. También el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abas, consideró que Estados Unidos era “responsable del derramamiento de sangre de niños, mujeres y ancianos palestinos en la Franja de Gaza a manos de las fuerzas de ocupación israelíes”.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, afirmó que el Consejo de Seguridad de la ONU se ha convertido en un Consejo de Protección de Israel.

El veto de Estados Unidos también generó indignación entre los habitantes de Gaza. “¿Qué resolución ha aprobado y aplicado el Consejo de Seguridad para nuestra causa y la del pueblo palestino?”, preguntó a la AFP un residente en la Franja, Mohamed al Jatib.

Los bombardeos israelíes solo cesaron durante la tregua de una semana que entró en vigor el 24 de noviembre, negociada con la mediación de Catar, Egipto y Estados Unidos.

Durante el cese el fuego, Israel y Hamas intercambiaron rehenes por prisioneros palestinos encarcelados en Israel. Israel estima que aún hay 138 rehenes retenidos en Gaza. El viernes, informó que una operación destinada a liberar a secuestrados había fracasado y que dos soldados fueron heridos en el intento.  Hamas indicó que un rehén identificado como Sahar Baruch murió y difundió un video que muestra un cuerpo.

El kibutz (granja colectiva) de Beeri, donde vivía Baruch, y el Foro Israelí de Rehenes y Familiares Desaparecidos indicaron en un comunicado conjunto que el hombre de 25 años fue “asesinado” por Hamas.