El gobierno de Italia, anunció un decreto que modificará dos cuestiones escolares: poner un límite del 30% a los alumnos que no hablen italiano con fluidez en las aulas y prohibir el uso del niqab y la burka, dos de los velos utilizados por la comunidad musulmana. Se prevén multas de hasta 1.000 euros. La medida provocó críticas de la iglesia y del jefe de Estado.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, defendió la prohibición al señalar que responde a “una cuestión de seguridad”.
“Cuando una mujer, o peor aún, una adolescente, es obligada a cubrirse el rostro, se le niegan derechos fundamentales y la misma integración que tan a menudo se proclama”, afirmó Meloni.
La medida apunta contra dos de los 4 velos más usados por mujeres musulmanas. El nikab es una prenda que utilizan las mujeres y niñas musulmanas para cubrir completamente la cara y la cabeza, dejando únicamente los ojos al descubierto; mientras que el burka, por su parte, cubre la totalidad del cuerpo y el rostro, incluyendo los ojos mediante una malla transparente.
Respecto del cupo impuesto en las aulas, la norma dice que los menores en edad escolar que no hablen con fluidez el italiano no podrán superar la cuota del 30% dentro del aula. Si esto sucede deberán ser distribuidos en otros establecimientos, pero si es logísticamente inviable o afecta a las familias, se podrán hacer excepciones.
Críticas. La ONG Save the Children advirtió sobre la posibilidad de crear alumnos “de primera y de segunda categoría”, al obligar a que los niños cambien de escuela o a que se matriculen en un centro distinto al de sus compañeros únicamente por su nacionalidad o por su nivel limitado de italiano.
La iniciativa también cosechó el rechazo del presidente, Sergio Mattarella, quien advirtió que el artículo 34 de la Constitución Nacional dice que “La escuela está abierta para todos”. El jefe del Estado Italiano, además pidió “no formar guetos, ni alzar barreras”.
En la otra vereda, el ministro de Educación, Giuseppe Valditara, defendió el decreto al sostener que “un dominio insuficiente del idioma dificulta el progreso educativo”.
Según la agencia de noticias Ansa, el decreto también va más allá en lo que respecta a los padres.
Los centros escolares tendrán que informar a los servicios sociales sobre los casos en los que las barreras lingüísticas entre los padres o tutores legales dificulten la integración del niño. En ese caso, se ofrecerán cursos gratuitos de italiano.
”La participación de los padres en el recorrido educativo de sus hijos es fundamental para el éxito académico”, declaró el ministro a la prensa.
Valditara afirmó que en Italia existen 34.000 clases escolares en las que más del 30 por ciento de los alumnos son extranjeros.Pero la mayoría de ellos no se verían afectados por la nueva ley, que se dirige a los recién llegados en lugar de a los nacidos en Italia o a los que asistieron al jardín de infancia.
Además, afirmó que la limitación es “puramente lingüística” y no una cuestión de ciudadanía. También intentó presentar la prohibición del niqab y el burka como una cuestión de igualdad de género.
El decreto, también actualiza el Plan Educativo Individualizado para alumnos con discapacidad solo cuando hay información nueva, en lugar de hacerlo automáticamente cada año. Amplía el fondo contra el ciberacoso en 4 millones de euros anuales en 2026 y 2027, destina 21 millones adicionales para cubrir el costo de libros de texto y sube el umbral de ingresos para acceder a esa ayuda de 30.000 a 40.000 euros. También suma 70 millones para sostener programas de orientación y prevención del abandono escolar.