INTERNACIONAL
Campaña electoral

Lula y Flavio Bolsonaro lanzan ejércitos digitales para conquistar el voto en Brasil

Ante una contienda electoral reñida, el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y su rival Flavio Bolsonaro lanzaron ejércitos digitales de voluntarios para conquistar a los votantes en Internet, en una escala inédita en el país sudamericano.

El presidente y el senador de derecha, empatados en los sondeos para las elecciones del 4 de octubre, han puesto en marcha en tono belicoso estas iniciativas de movilización que muestran cómo las campañas se desplazan cada vez más de la calle a las redes sociales.

“Ha llegado la caballería. Ven a formar parte de este ejército que va a cambiar la historia de nuestro país”, invitó Gustavo Gayer, un diputado aliado de Flavio Bolsonaro al dar a conocer la plataforma DireitaJá (Derecha Ya).

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La iniciativa lanzada en julio consta de una página web y de grupos de WhatsApp en los que simpatizantes reciben a diario “munición visual” para compartir en sus propias redes. Los usuarios pueden elegir los formatos que mejor se adapten a su red social preferida y contenidos clasificados en diferentes categorías.

La principal se titula “críticas al PT”, el Partido de los Trabajadores de Lula, con unas 200 publicaciones listas para usar, sobre temas como la inseguridad, el alto costo de los alimentos o sospechas de corrupción del gobierno.

Un único video, que destaca inconsistencias de unas declaraciones del presidente, fue replicado por más de 500 usuarios. La plataforma afirma haber generado más de 50 millones de interacciones.

Luchar “desde el móvil”. En búsqueda de un cuarto mandato a los 80 años, Lula también ha recurrido a sus propias estrategias de reclutamiento de voluntarios.

“Luchemos desde el ordenador, desde el móvil”, pidió en una retransmisión en directo con sus seguidores. “Si formas parte de este ejército, puedes estar seguro de que ganaremos las elecciones”, dijo el mandatario al anunciar la estrategia que bautizó como “Portavoces de Lula”.

A través de grupos de WhatsApp, más de 140.000 personas reciben “misiones” diarias para reforzar el mensaje del presidente y compartir publicaciones que promueven las propuestas del gobierno.

El objetivo de Lula es recuperar terreno en ese campo de batalla frente a la derecha, que suele liderar en las redes, explicó el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, Guilherme Boulos, en el lanzamiento de la iniciativa en junio. “Hay que tener la humildad de reconocerlo. A menudo, en las disputas en las redes, ellos han salido ganando”, afirmó en el lanzamiento de la iniciativa.

Nuevo escenaro. La estrategia refleja un cambio en el modelo tradicional de campaña, explica Arthur Ituassu, profesor de Comunicación Política de la Pontifica Universidad Católica de Rio de Janeiro.

Si antes el objetivo principal era “conseguir más tiempo de exposición en televisión”, hoy “las redes sociales son fundamentales”, asegura. Y agrega: “La movilización busca llegar al elector indeciso, que es quien va a decidir efectivamente la elección”.

La tendencia también se observa en campañas más modestas, como la del conservador Renan Santos. Este lanzó una aplicación en la que los seguidores ganan puntos y compiten por puestos en una clasificación al compartir sus contenidos.

“Lo hago porque quiero contribuir al cambio del país”, explicó João Victor, un estudiante universitario de 25 años, que actualmente ocupa el primer puesto en la clasificación.

Ambos candidatos han presentado denuncias ante el Tribunal Superior Electoral, acusándose mutuamente de utilizar estas iniciativas para eludir las normas y fomentar ataques en línea coordinados. La corte analiza actualmente sus denuncias. Al ser consultadas, las campañas de Lula y Bolsonaro aseguraron que respetan la ley electoral.

Nahomi Helena de Santana, abogada especializada en derecho electoral, afirmó que la movilización digital organizada podría considerarse ilegal si existiera una “ventaja económica” a cambio de las publicaciones o si el contenido incluyera desinformación o calumnias. Hasta el momento, no se verificaron ninguna de estas infracciones.