INTERNACIONAL
Impacto político

Jorge Alemán, sobre la visita presidencial: "El discurso de Milei en España pasó desapercibido"

La visita del presidente abrió un nuevo capítulo en su relación con el partido Vox y reavivó el debate sobre su proyección internacional. A partir de ese episodio, el psicoanalista y escritor reflexionó sobre el impacto político y simbólico de la gira presidencial.

Javier Milei llega a España este viernes para participar del Foro Económico de Madrid
Javier Milei llega a España este viernes para participar del Foro Económico de Madrid | AFP

El presidente argentino Javier Milei realizó una visita privada a España del 12 al 15 de marzo, centrada en el Madrid Economic Forum 2026 y en un encuentro con Santiago Abascal, líder de Vox, reforzando su afinidad ideológica con el partido ultraderechista español. Según el psicoanalista y escritor Jorge Alemán, en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), “El discurso de Milei en España pasó desapercibido”, ya que su presentación se percibió como una performance irrelevante y un espectáculo de narcisismo, con mínimo impacto en la política española.

El psicoanalista, escritor y ensayista argentino, Jorge Alemán, está formado en el campo del psicoanálisis y la filosofía política, desarrolló una extensa trayectoria intelectual que cruza el pensamiento lacaniano con el análisis de la cultura y la política contemporánea. A lo largo de su carrera publicó numerosos ensayos sobre subjetividad, neoliberalismo y democracia, y es una voz frecuente en el debate público de Argentina y España.

En este caso te pedimos casi como testigo, con ojos españoles, de la visita del presidente allí, el acercamiento a Vox, las elecciones en las cuales el socialismo perdió, pero Vox no ganó. ¿Cuánto de lo que representa Milei es reproducible en España? ¿Y hasta qué punto que participara casi como único invitado un presidente en actividad en un evento privado con el Madrid Economic genera allí controversias como lo genera en la Argentina?

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Es un acto menor el que hubo. Llega a una coyuntura en la que la derecha inevitablemente va a colisionar con la ultraderecha, porque es una derecha ya ultraderechizada. Sin embargo, en este período electoral intenta parecerse a la derecha de antes y no mostrarse demasiado asociada a Vox, especialmente por el contexto de la guerra.

Fue financiado por un grupo de abogados de Andorra, más algunas organizaciones privadas. Es un stand-up el que hizo, una performance. Prefiero no verlo en general, pero como me enteré de que me ibas a llamar vi algunas de las cosas y, vuelvo a decir, fue bastante irrelevante. Porque afirmar en este momento en Madrid que gracias a Trump va a quedar destruido, que va a destruir la lacra de Sánchez, puede simpatizar a la derecha hasta cierto punto, ya que está muy dudosa de la política que está llevando Trump para el mundo. Además se hacen sentir claramente y de manera evidente los problemas económicos que están surgiendo y la catástrofe que se puede producir.

El estrellato de Milei como performance en Madrid está decreciendo. O sea, no tuvo impacto, ¿no?

No, no, porque está muy sujeto a Vox. No creo que al hombre de la derecha clásica un personaje que dice que el año que viene va a venir a actuar le resulte muy fiable. E incluso Vox mismo simula algunos aspectos proteccionistas, con respecto a los cuales, en cambio, el señor que gobierna Argentina no profesa, digamos.

Si la derecha pudiera gobernar en solitario, lo haría, porque Vox es un lastre. Es un lastre frente al electorado femenino y también frente al electorado inmigrante tener de acompañante a Vox. A la vez, hay una apuesta que recién comienza: Sánchez le ha dicho que no a la guerra y se le ha plantado de algún modo a Estados Unidos.

Y eso excede un poco el marco del Partido Socialista, porque hay una suerte de nacionalismo español, o de orgullo, si se quiere, en donde no se ve con muy buenos ojos este sometimiento a Trump que profesa el presidente de Argentina.

Realmente, dicho sea de paso, es muy doloroso vivir en España y ver a un presidente de un país al que uno ama diciendo las cosas que dice, presentándose como se presenta, y todo por una especie de ente privado que organizó este acto.

Existen sospechas de que la participación en un acto que, como vos bien marcás, tiene mínima trascendencia, y que un presidente viaje, cruce el océano y el hemisferio para llegar y luego volver a los dos días a la Argentina, no tendría más justificativo que el pago económico, o sea, que cobrara como orador. ¿Llama la atención a los medios españoles que un presidente realice viajes para ser orador a través de compensación económica?

A ver, en general, en la cultura española, la idea de que hay un narcisismo argentino irreductible está instalada hace rato. Desde que yo llegué a España se dice que si uno se quiere suicidar, hay que subirse a lo más alto del argentino y tirarse por allí. Que al señor le tiente demasiado ese espectáculo es algo evidente. Podría ser, pero no es necesario pensarlo. No es a lo que han apuntado. Lo que ocurre es que le gusta mucho estar en un escenario en donde verdaderamente es el presidente de ultraderecha. ¿Cuántos presidentes de ultraderecha hay en América Latina?

Recién ahora en Chile. Y bueno, alguien que pueda verdaderamente insultar al presidente de España no hay ninguno. Entonces, eso para los grupos ultras de aquí es muy importante. Lo que sería interesante y deseable es que en la Argentina se comprendiera definitivamente que se trata de un representante típico de la ultraderecha y que cuenta en el mundo con la adhesión de los grupos de ultraderecha más radicalizados.

¿Y qué puede crecer en España y convertirse en una amenaza seria de gobernabilidad?

La cuestión es que el Partido Popular no va a ganar solo. Es bastante probable que necesite de Vox. Además, hace años se ha generado una corriente antidemocrática en todas las sociedades.

Estamos participando de un momento mundial en el que capitalismo y democracia se van separando, donde la democracia liberal se convierte en un obstáculo para el capitalismo, y modelos como el de Hong Kong u otros empiezan a tener mucho peso. Si se quiere ganar la batalla del capitalismo, no se puede dejar de ser demócrata.

Por lo tanto, incluso sectores de la derecha clásica pueden empezar a inclinarse hacia la ultraderecha. Es un momento verdaderamente grave, un momento trágico, porque la democracia empieza a ser una estructura simbólica que pertenece a sectores ilustrados y que empieza a desvanecerse. En Europa esto no se observa tanto, pero tenemos el ejemplo de Estados Unidos, ¿no? En otras ocasiones de la historia norteamericana, Trump estaría preso.

La derecha del PP tiene algunos sesgos proteccionistas y esa es una diferencia con Milei. También podríamos decir que la derecha española y, obviamente, el socialismo critican la decisión belicista de Trump, lo que constituye otra de las diferencias con Milei.

Al principio intentaron sumarse a la escalada de Trump, ¿no? Al fin y al cabo, es a quien consideran un aliado. Visto cómo se está extendiendo y considerando que no hay ningún interlocutor en esta guerra que pueda funcionar como mediador, y que la misma avanza de manera que el daño económico será muy grande, por más que Estados Unidos diga que gana la guerra, Irán va a causar un enorme perjuicio a la economía occidental.

Por ello, se vuelve más complicado para la derecha sumarse de manera entusiasta al conflicto.

Milei arrancó su visita a España con un encuentro con el ultraderechista Santiago Abascal

Eso solo hace —y esta es una gran paradoja— que lo haga Vox, que apoya decididamente a Israel y a Estados Unidos, mientras que la mayoría de sus miembros, si revisamos su historial, tuvieron cruces y fueron además simpatizantes históricos del fascismo. Pero bueno, estas son las paradojas a las que asistimos en este presente tan absurdo, ¿no?

MV cp