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INTERNACIONAL / el ex presidente salio ayer de la carcel
sábado 9 noviembre, 2019

"Lula Livre" contra Bolsonaro, Moro y Globo

Anunció que recorrerá el país para enfrentar al gobierno. Les pegó a sus enemigos y dijo: “Desde que fui preso, Brasil empeoró”. Guerra mediático-judicial y grieta política.

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por Facundo F. Barrio


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Afuera. Tras 580 días en prisión, Lula da Silva quedó en libertad por un fallo del STF sobre prisión en segunda instancia. Foto: afp / ap / cedoc
sábado 9 noviembre, 2019

Aunque nadie sabe si será definitivo, Lula da Silva está libre. Menos de 24 horas después de que el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil emitiera un fallo clave contra la prisión en segunda instancia, la jueza federal a cargo del caso aceptó ayer el pedido de liberación inmediata de los abogados del ex presidente. Después de 580 días preso, Lula salió al aterdecer de la sede de la Policía Federal en Curitiba, donde estaba encerrado, y lo primero que hizo fue hablarles a los militantes que lo acompañaron durante meses con un campamento en vigilia.

Después de agradecer a la gente, se acordó con nombre y apellido de decenas de dirigentes políticos y sociales, amigos, abogados y asesores que lo visitaron en la cárcel. Se lo vio de buen humor, a los besos y abrazos con Fernando Haddad, ex candidato presidencial; Gleisi Hoffmann, presidenta del Partido de los Trabajadores; Ricardo Stuckert, su fotógrafo personal. También con su nueva pareja, la socióloga Rosângela da Silva, con quien anunció que va a casarse: “Conseguí una novia preso, y ella sigue acá conmigo”.

Luego se dedicó a sus enemigos y, en particular, al ex juez y ministro Sérgio Moro, quien lo condenó en la causa por el tríplex de Guarujá, al fiscal coordinador del Lava Jato, Deltan Dallagnol, y a la cadena de medios Globo (están mutuamente obsesionados).

Si existe una banda de mafiosos en este país, es la que hizo esa maracutaia (transa) dirigida por Globo para decir que Lula era un delincuente −dijo−. Si metés a Dallagnol, Moro y algunos delegados en una licuadora, lo que sale no es ni el diez por ciento de la honestidad que yo represento en este país. El lado mentiroso de la política, la canalla del Ministerio Público, de Moro, no me apresaron a mí: intentaron matar una idea, y las ideas no se matan”.

Lula machacó en lo mismo que viene diciendo hace meses: “Desde que fui preso, Brasil no mejoró, Brasil empeoró”. Habló del aumento de la pobreza, el hambre, el desempleo. Se refirió apenas un par de veces a Jair Bolsonaro, para burlarse de él y para acusarlo de mentiroso. En un momento saludó a un amigo militar, con rango de capitán, y dijo: “Bolsonaro no es el único capitán. Acá tengo el mío. Y este es capitán de verdad, no teniente-capitán”.

Lula y Bolsonaro odian por igual a Globo. ¿Pero Globo los odia por igual a ellos?

Finalmente, anunció lo que se sabía: va a recorrer el país haciendo oposición al gobierno. Lula no puede ser candidato porque su condena en segunda instancia sigue vigente, pero ahora que está en libertad es el jefe natural −y activo− de la oposición a Bolsonaro.

Tras el acto en Curitiba, Lula viajó a São Bernardo do Campo, su lugar en el mundo, en el conurbano de San Pablo, para pasar la noche con su familia. Un momento especial para Lula, quien se reencuentra con los suyos ocho meses después de la muerte de su nieto Arthur.

Hoy dará un “discurso a la nación” desde la sede del Sindicato de Metalúrgicos del ABC paulista en São Bernardo, el lugar en el que se formó como sindicalista, político y líder. Allí durmió las últimas dos noches y allí dio su último discurso antes de que lo metieran en la cárcel. Aunque aún estaba a confirmar, en el entorno de Lula también había intención de que mañana viaje a San Pablo capital para hacer un acto en el Vale do Anhangabaú, en el centro histórico de la ciudad, lugar de movilización emblemático para la izquierda brasileña.

Los discursos de Lula empezarán a perfilar el tono de su mensaje político para los próximos meses. El ex presidente sabe que su liberación puede resultarle funcional a Bolsonaro para reforzar su vínculo con la gente que hace un año lo votó para castigar al PT. “Lula o yo”, va a ser la apuesta de Bolsonaro. Será interesante ver cómo juegan en eso los medios de comunicación. La cadena Globo, por ejemplo, está en el peor momento de su relación con ambos. Lula y Bolsonaro la odian por igual. La pregunta es si Globo los odia por igual a ellos.

Con el shock de la liberación de Lula, la dirigencia petista apuesta a que la recuperación de su imagen venga de la mano del desgaste de Bolsonaro.

En el PT se discutió si habría que tirarse al centro como estrategia política. Con Bolsonaro volcado a la extrema derecha, algunos evalúan que moderarse podría ayudar a reparar la imagen del partido. Pero los dirigentes que visitaron a Lula en las últimas semanas dicen que el ex presidente cree que el rechazo al PT se debe más a las denuncias de corrupción y las medidas económicas del gobierno de Dilma Rousseff que a cuestiones ideológicas. Por eso Lula no va a escaparle a la grieta. “Avisales a los sin tierra que voy a salir de acá más de izquierda de lo que entré”, le dijo Lula a João Paulo Rodrigues, dirigente de la Coordinación Nacional del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), según O Globo.

Fotogalería: las mejores imágenes de la liberación de Lula da Silva

Con el shock de la liberación de Lula, la dirigencia petista apuesta a que la recuperación de su imagen venga de la mano del desgaste de Bolsonaro, embarcado en un plan de duro ajuste económico. Lula planea viajar por todo el país para dar apoyo a los candidatos que competirán en las elecciones municipales de 2020. Según la prensa brasileña, también tiene prevista una gira internacional para reunirse con figuras que apoyaron la campaña “Lula livre”, que podría incluir una visita a la Argentina para la asunción de Alberto Fernández.

Más allá de la actividad política, la prioridad excluyente de Lula es su situación judicial. Por ahora sus condenas le impiden ser candidato en las elecciones presidenciales de 2022. Ni siquiera está claro si las vueltas de la Justicia no volverán a llevarlo a la cárcel. El PT no ve clima propicio para impulsar cambios a la Ley de Ficha Limpia, por lo que la estrategia seguirá siendo impugnar la actuación de Moro en la causa “tríplex”. Lula denuncia que fue víctima de una persecución de la que Moro fue parte. Sus abogados interpusieron un hábeas corpus ante el STF para invalidar lo actuado por el juez. Ese sí que sería un triunfo para Lula.


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