INTERNACIONAL
el incendio del bar que dejó 40 muertos

Negligencia y bengalas: el cóctel fatal en Suiza

El país se vio convulsionado por la tragedia de Año Nuevo ocurrida en el exclusivo centro de esquí Crans-Montana. Además de las decenas de muertos, hay 120 personas en estado crítico. La moda del uso de bengalas en botellas de champagne fue el detonante de las llamas, según la Fiscalía, ya que las chispas alcanzaron material inflamable en el techo. También se violaron otras normas, como el límite de aforo y uso de pirotecnia en un lugar cerrado. Muchos fallecieron asfixiados por el humo o pisoteados intentaban salir del bar, que estaba en un sótano.

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Drama. El momento en que comienza a incendiarse el techo con las bengalas de las botellas. | cedoc

La tragedia de Crans-Montana en Suiza, que dejó al menos 40 muertos y 120 personas en estado crítico, se perfila como un caso de negligencia operativa grave.

La combinación de materiales altamente inflamables, el uso imprudente de pirotecnia en un espacio cerrado y una infraestructura de evacuación deficiente transformaron una celebración en una de las peores tragedias en la historia reciente de los Alpes suizos.

El incendio se desató durante las celebraciones de Año Nuevo en el bar Le Constellation, un local sumamente popular entre jóvenes de 16 a 26 años. Según testimonios recogidos por medios locales como BFMTV y RTS, el fuego comenzó en el sótano del establecimiento.

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La hipótesis principal manejada por la Fiscalía del Valais, bajo la dirección de Beatrice Pilloud, apunta a un “accidente relacionado con pirotecnia o fuego abierto en el interior”. “Todo indica que el fuego se originó por bengalas o velas bengala colocadas sobre botellas de champán, acercadas demasiado al techo. Eso produjo un incendio rápido, muy rápido y generalizado”, declaró Pilloudeste.

La procuradora también explicó que las autoridades interrogaron a la pareja de franceses que gestionan el bar incendiado en la lujosa estación de esquí suiza Crans-Montana.

Testigos presenciales describieron una escena recurrente en este tipo de locales: camareros portando botellas de champán con bengalas encendidas. En un momento dado, una de estas bengalas habría entrado en contacto directo con el techo.

Materiales inflamables. Los bomberos y expertos suizos han definido el fenómeno como un “embrasement généralisé” (propagación generalizada). Esto explica por qué el incendio fue tan letal en cuestión de segundos: el techo estaba compuesto por paneles acústicos y decoraciones de madera o plástico que, al incendiarse, liberaron gases combustibles.

Al alcanzar una temperatura crítica, estos gases acumulados bajo el techo se inflamaron simultáneamente, envolviendo toda la estancia en llamas de forma súbita.

La combustión de materiales sintéticos generó un humo negro y denso que anuló la visibilidad y causó la mayoría de las asfixias.

Fallas críticas y salidas bloqueadas. Los diarios europeos subrayan una serie de negligencias y problemas estructurales que impidieron una evacuación segura.

Aunque el local tiene una capacidad estimada de 300 personas, se sospecha que el aforo estaba ampliamente superado debido a la festividad.

Los supervivientes informaron que la única vía de salida desde el sótano era una escalera muy estrecha. Esto provocó un cuello de botella mortal donde la gente quedó atrapada y pisoteada.

Algunos testimonios indican que las salidas estaban cerradas o no eran claramente visibles en la oscuridad. Esto obligó a varios clientes a intentar romper las ventanas con sillas para escapar.

El ayuntamiento de Crans-Montana había prohibido explícitamente el uso de fuegos artificiales debido a la sequía persistente en la región. El uso de bengalas dentro del bar supuso una violación directa de las medidas de seguridad preventivas.

La mayoría de los afectados son turistas extranjeros (franceses, italianos y alemanes) y jóvenes locales. La magnitud del desastre desbordó el sistema sanitario del Valais.

El hospital de Sion llegó a su capacidad máxima en minutos.Suiza tuvo que activar el Mecanismo de Protección Civil de la UE. Países vecinos como Francia e Italia han recibido a los heridos más graves en sus unidades de grandes quemados debido a la saturación de las UCI suizas.

Leyes. La normativa suiza es taxativa respecto a las rutas de salida en locales con alta densidad de personas. Para locales con gran afluencia, el ancho mínimo de las escaleras se calcula en unidades de salida (aproximadamente60 cm por cada 100 personas).

En el caso de Crans-Montana, la escalera del sótano era un “cuello de botella”, sugiriendo que el aforo real triplicaba el permitido para esa infraestructura.

Por otro lado, Suiza clasifica los materiales de construcción según su comportamiento ante el fuego (de RF1 a RF4). La normativa prohíbe el uso de decoraciones o revestimientos acústicos que, al arder, liberen gases altamente tóxicos (cianuro de hidrógeno o monóxido de carbono).

El punto más crítico de la tragedia es el referido al uso de pirotecnia. La normativa suiza exige una autorización especial para el uso de efectos pirotécnicos en interiores.

El uso de bengalas de champán en un sótano con techos bajos y materiales inflamables es una imprudencia que suele estar severamente penalizada. Según las normas suizas, el dueño del establecimiento es el responsable de la seguridad de sus clientes. Al ignorar el límite de aforo y permitir el uso de fuego en un espacio no apto, se enfrenta a cargos de “Homicidio por negligencia grave”.