INTERNACIONAL
“será una guerra larga”

Netanyahu: derrotar a Hamás es un “desafío existencial” para Israel

El primer ministro israelí dio un mensaje a la Nación en el que advirtió que el conflicto será largo y que derrotar al grupo palestino es clave no solo para Israel, sino también para Occidente. Por su parte, Hamás dijo estar dispuesto a un canje inmediato o gradual de los más de doscientos rehenes israelíes, entre ellos muchos con doble nacionalidad, por los prisioneros en las cárceles israelíes. Familiares de los secuestrados presionaron a Netanyahu para que acepte un intercambio.

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Preparado. Netanyahu durante su mensaje a la Nación. | afp

La guerra en Gaza será “larga y difícil”, advirtió ayer el primer ministro Benjamin Netanyahu, en un mensaje a la Nación en el que sostuvo que derrotar a Hamás es un “desafío existencial” para Israel, aunque “concierne a toda la civilización occidental”.

Mientras las tropas isralíes extendían sus operaciones dentro de la Franja, a la que ingresaron el viernes, Hamás exigía la liberación de todos los prisioneros palestinos a cambio de los rehenes que secuestró hace tres semanas.

Por su parte, Naciones Unidas advirtió que miles de civiles más podrían morir en Gaza, mientras Israel afirmaba que sus fuerzas terrestres seguían operando dentro del territorio gobernado por Hamás más de 24 horas después de entrar en él el viernes.

El jefe de Derechos Humanos de la ONU, Volker Turk, advirtió sobre “las posibles consecuencias catastróficas de las operaciones terrestres a gran escala en Gaza”, afirmando que podrían morir “miles de civiles más”.

Los intensos ataques contra Hamás, que gobierna Gaza desde 2007, sirvieron de cobertura para que las fuerzas terrestres israelíes intensificaran sus operaciones. “Desde primera hora de la tarde del viernes, fuerzas de combate combinadas de blindados, ingenieros de combate e infantería han estado operando sobre el terreno en el norte de la Franja de Gaza”, declaró el ejército a última hora de ayer.

Israel ha concentrado decenas de miles de tropas a lo largo de la frontera de Gaza, lo que ha creado expectativas de una invasión en toda regla, y sus soldados han realizado incursiones terrestres limitadas el miércoles y el jueves. “Esta es la segunda fase de la guerra, cuyos objetivos son claros: destruir las capacidades militares y de liderazgo de Hamás y traer de vuelta a casa a los rehenes”, declaró Netanyahu en una conferencia de prensa.

“La guerra en la Franja será larga y difícil y estamos preparados para ella”, dijo, describiendo al ataque como una “prueba existencial” para Israel.

Por su parte, el ministro de Defensa, Yoav Gallant, dijo que “hemos entrado en una nueva fase de la guerra”, ya que “el suelo de Gaza tembló” con los ataques israelíes. “Atacamos por encima del suelo y por debajo del suelo”, dijo Gallant, en alusión a la red de túneles que Hamás ha construido bajo Gaza.

Aviones de combate israelíes lanzaron octavillas sobre la ciudad de Gaza y advirtió a los residentes que la zona era ahora un “campo de batalla”.

“Los refugios del norte de Gaza y de la gobernación (de la ciudad) de Gaza no son seguros”, dijo el ejército, instando a los residentes a “evacuar inmediatamente” hacia el sur.

El ejército ya lanzó advertencias similares en anteriores momentos de su campaña, pero muchos de los que huyeron hacia el sur acabaron regresando a sus hogares al no encontrar refugio de los bombardeos israelíes.

Precio a pagar. El brazo armado de Hamás dijo que estaba dispuesto a liberar a los rehenes secuestrados si Israel liberaba a todos los prisioneros palestinos en sus cárceles. “El precio a pagar por el gran número de rehenes enemigos en nuestras manos es vaciar las cárceles israelíes de todos los prisioneros palestinos”, declaró el portavoz de las Brigadas Ezzedine al Qassam, Abu Obeida.

“Si el enemigo quiere cerrar este archivo de detenidos de una sola vez, estamos preparados para ello. Si quiere hacerlo paso a paso, también estamos preparados”, añadió. El líder de Hamás en Gaza, Yahya Sinwar, dijo que el grupo estaba dispuesto a realizar un intercambio “inmediato”.

Unos 230 rehenes permanecen retenidos en Gaza, según el ejército israelí, y las autoridades afirman que decenas de ellos son extranjeros o tienen doble nacionalidad. A principios de esta semana, las Brigadas afirmaron que “casi cincuenta” de los rehenes habían muerto en ataques israelíes.

Ante la creciente indignación por la suerte de los cautivos mientras Israel intensifica su guerra contra Hamás, Netanyahu se reunió el sábado con representantes de los familiares de los rehenes. El premier no se comprometió a ningún acuerdo de intercambio de presos palestinos por secuestrados, pero aseguró a las familias de los rehenes que Israel “agotaría todas las opciones para traerlos de vuelta a casa”.

Apagón. Durante la noche, cientos de edificios y casas quedaron completamente destruidos y miles sufrieron daños, según informaron las autoridades de Gaza. Hamás respondió con nuevos disparos de cohetes, que hirieron a tres personas en el centro de Israel. El multimillonario Elon Musk declaró que su servicio por satélite Starlink permitiría el acceso a internet a “organizaciones de ayuda internacionalmente reconocidas en Gaza”, un día después de que las comunicaciones y las redes telefónicas quedaran completamente cortadas en toda Gaza. El apagón hizo saltar las alarmas, y la Media Luna Roja Palestina afirmó que estaba afectando a las llamadas de emergencia y a las salidas de ambulancias críticas, mientras que Human Rights Watch advirtió que podría servir de “tapadera para atrocidades masivas”.