martes 27 de septiembre de 2022
INTERNACIONAL sur ucraniano

No cede el temor en torno a la central nuclear de Zaporiyia

27-08-2022 00:30

Ucrania reconectó ayer a su red eléctrica la central nuclear de Zaporiyia, en el sur del país, ocupada por las fuerzas rusas desde marzo y desconectada del sistema ucraniano el jueves. 

El operador público de las centrales atómicas ucranianas, Energoatom, atribuyó el jueves a las “acciones de los invasores” rusos la desconexión de los últimos dos reactores en funcionamiento de los seis de esa planta, la mayor de Europa.

Ayer, Energoatom indicó que ayer “uno de los reactores fue reconectado a la red”. 

Zaporiyia ha sido objeto de preocupación internacional desde que cayera en manos de las fuerzas rusas a inicios de marzo, pocos días después del inicio de la invasión de esta ex república soviética, el 24 de febrero.

La preocupación se acrecentó en las últimas semanas, con bombardeos de los que Rusia y Ucrania se acusan mutuamente en la ciudad de Energodar, donde se halla la central y se efectúa la conexión a la red ucraniana. “Rusia ha puesto a los ucranianos y a todos los europeos a solo un paso del desastre nuclear”, dijo el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, el jueves por la noche.

Según Energoatom, la desconexión de la red ucraniana se debió a incendios en la central térmica que abastece de electricidad a los reactores nucleares. El operador no precisó si se produjeron apagones a raíz de la desconexión.

Sin tiempo que perder. La Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) afirmó la semana pasada que la situación en la planta era “realmente volátil” y subrayó “el riesgo real de una catástrofe nuclear”. “No podemos permitirnos perder más tiempo”, declaró el jueves el director general del AIEA, el argentino Rafael Mariano Grossi, añadiendo que estaba decidido a “liderar personalmente” a la planta.

La consejera del ministro ucraniano de Energía, Lana Zerkal, dijo que ese organismo de la ONU se aprestaba  a realizar una misión a Zaporiyia “la próxima semana”. 

Posteriormente afirmó,  que Rusia “está creando obstáculos de forma artificial” para impedir que los expertos del OIEA lleguen al lugar a través de territorio ucraniano como se había convenido previamente.

Las autoridades ucranianas sospechan que Moscú pretende desviar el suministro de energía de Zaporiyia a la península de Crimea, anexionada por Rusia en 2014. El jueves, Estados Unidos condenó cualquier tentativa en ese sentido y su presidente Joe Biden exigió a Moscú que devuelva el control de la planta a Kiev.

“La electricidad que Zaporiyia produce pertenece legítimamente a Ucrania y cualquier intento de desconectar la planta de la red eléctrica ucraniana para dirigirla hacia zonas ocupadas [por Rusia] es inaceptable”, afirmó el portavoz del Departamento de Estado, Vedant Patel.

Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, pidió ayer que el sector “nuclear civil” no sea “un instrumento de guerra” y recordó que los conflictos “en ningún caso deben atentar contra la seguridad nuclear del país, de la región y del mundo”.

El Ministerio de Defensa británico advirtió que unas imágenes satelitales, captadas durante el fin de semana, mostraban una presencia importante de tropas rusas en la central. Según el ministerio británico, se desplegaron vehículos blindados de transporte de tropas a unos 60 metros de uno de los reactores y “las tropas rusas probablemente estaban intentando ocultar los vehículos, estacionándolos junto a las tuberías y los andamios”.

Bombardeos. Desde que las fuerzas rusas se retiraron de los alrededores de Kiev a finales de marzo, el grueso de los combates se ha concentrado en el este y el sur del país. La presidencia ucraniana informó ayer que en las últimas 24 horas Rusia bombardeó la región de Járkov (noreste), donde se registraron un muerto y tres heridos, así como las de Donetsk (este), con saldo de dos muertos y siete heridos, y de Dnipropetrovsk (centro), sin causar víctimas.

En esta última región, el ejército ruso bombardeó el miércoles la estación de tren de Chaplino, dejando al menos 25 muertos –entre ellos dos niños de 6 y 11 años–, y decenas de heridos, según el balance oficial ucraniano. Rusia, en cambio, asegura que en Chaplino bombardeó un tren militar y que mató a “más de doscientos militares” ucranianos. 

La presidencia ucraniana reportó además que en la región de Lugansk (este), que junto a la de Donetsk forma la cuenca del Donbás, “se repelieron reiterados ataques enemigos”.