Una intensa ola de calor afecta a gran parte del este de Estados Unidos y mantiene bajo alerta a más de 163 millones de personas. Este jueves, Nueva York igualó un récord histórico de temperatura cuando el termómetro llegó a los 38 °C (100 °F) en Central Park, un valor que no se registraba allí desde julio de 2012 y que igualó la marca para un 2 de julio, establecida en 1966.
El fenómeno se extiende desde Misuri hasta Maine y alcanza también a estados del sur como Misisipi. Según el Servicio Meteorológico Nacional, varias ciudades permanecen bajo el nivel máximo de riesgo por calor extremo y las advertencias continuarán, al menos, hasta el sábado.
Calor extremo y riesgo para la salud
Además de las altas temperaturas, la humedad elevó la sensación térmica a niveles peligrosos. En algunos sectores de Brooklyn, por ejemplo, alcanzó los 43 °C (109 °F), lo que aumenta el riesgo de sufrir calambres, agotamiento por calor e incluso golpes de calor en personas expuestas durante períodos prolongados o que realizan actividad física.

Durante las noches tampoco se espera un alivio importante. En gran parte del noreste del país, las temperaturas permanecerán por encima de los 27 °C, lo que dificulta el descanso y prolonga el impacto del calor sobre la población.
Las autoridades recomendaron permanecer en lugares con aire acondicionado, tomar abundante agua, evitar la exposición al sol en las horas de mayor temperatura y prestar atención a adultos mayores, niños y personas con enfermedades preexistentes.
También hubo problemas en el transporte
Las altas temperaturas también comenzaron a afectar la infraestructura. Algunos servicios ferroviarios del corredor del noreste registraron demoras debido al calor, mientras distintas ciudades abrieron bibliotecas, centros comunitarios y otros edificios climatizados para que los vecinos pudieran resguardarse.

Las empresas eléctricas, además, siguen de cerca el consumo de energía por la fuerte demanda de sistemas de refrigeración, ante la posibilidad de que se produzcan inconvenientes en la red.
Por qué se produce esta ola de calor
Los meteorólogos explicaron que el fenómeno está provocado por un domo de calor, un sistema de alta presión que actúa como una tapa sobre la atmósfera. Ese mecanismo atrapa el aire caliente cerca de la superficie, impide que se disipe y favorece un aumento sostenido de las temperaturas.
Aunque no es posible atribuir un episodio puntual al cambio climático, los especialistas sostienen que las olas de calor son cada vez más frecuentes, intensas y prolongadas. Según los registros climáticos, los últimos once años fueron los más cálidos desde que existen mediciones.
Cuándo llegará el alivio

Los pronósticos indican que el domo de calor comenzará a debilitarse durante el domingo. A partir de ese momento, las temperaturas empezarán a descender en buena parte del este del país, aunque las advertencias por calor extremo seguirán vigentes en zonas de Washington, Virginia y las Carolinas.
LB/MSS