Tras recibirlo este miércoles en el aeropuerto, Donald Trump este jueves le abrió las puertas de la Casa Blanca a Xi Jinping, presidente chino, con honores militares. "Trataremos temas apremiantes", dijo el mandatario de Estados Unidos, quien acudió junto a la primera dama, Melania Trump. Xi le pidió "una relación constructiva de estabilidad estratégica" entre ambas naciones.
"Durante esta visita también trataremos cuestiones urgentes relacionadas con la seguridad, la tecnología y la superinteligencia", adelantó Donald Trump, en referencia a la inteligencia artificial. El republicano recibió a Xi con una alfombra roja, por donde se desplazó junto a su primera dama, Peng Liyuan.
Por su parte, Xi destacó que los líderes de las potencias mundiales establecieron una "relación personal", pero reconoció: “Debemos fortalecer la comunicación”. “China y Estados Unidos son países con realidades nacionales diferentes, pero mediante un diálogo franco, profundo y continuo, nuestros dos países pueden comprenderse mejor, buscar puntos en común, dejar de lado las diferencias y construir una confianza mutua”.


Xi instó a poner en práctica visión de una relación constructiva de estabilidad estratégica entre China y EE.UU., dijo que China espera que EE.UU. se adhiera a postura correcta de oposición a "independencia de Taiwan" y gestione cuestión de Taiwan con prudencia e instó a Trump e Irán a volver cuanto antes a vía de solución de problemas mediante negociación.

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