Un estudio de la Universidad de Uppsala de Suecia reveló que el número de conflictos entre países escaló de forma drástica, hasta alcanzar su nivel más alto desde el fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945. El fenómeno reavivó las alarmas de la comunidad internacional y los debates académicos sobre el quiebre del orden mundial.
El informe anual precisó que la violencia global se fragmentó en distintos focos y adquirió una letalidad inédita en las última tres décadas. Se registraron un total de 65 conflictos activos a nivel global, de los cuales 13 llegaron a la categoría formal de guerra abierta.
Los investigadores subrayaron que los enfrentamientos directos entre naciones soberanas se duplicaron en un año, llegando a un total de ocho focos simultáneos de alta intensidad. Esta cifra representa el pico máximo de hostilidades interestatales directas desde 1946.
Las guerras estatales claves y el fin del orden global
El estudio identificó que las principales motores de esta escalada interestatal corresponden a la guerra entre Rusia y Ucrania, los choques armados directos de Irán e Israel y los históricos enfrentamientos cruzados en la frontera de India y Pakistán.
El informe de la universidad sueca sumó a la preocupante lista global de choques territoriales entre Tailandia y Camboya, las operaciones militares de Israel sobre los objetivos dentro de Siria y Yemen, y las tensiones armadas en el límite fronterizo de Afganistán y Pakistán.

A su vez, el mapa concluyó de forma destacada con el conflicto en el Mar Rojo y el Golfo de Aden, donde las fuerzas de Estados Unidos y el Reino Unido combatieron de forma directa a las milicias hutíes de Yemen.
La investigación también mostró que los conflictos registraron un total de 244.600 víctimas fatales directas en campos de batalla en un año. Los expertos señalaron que este indicaron representa el número más elevado de muertes por enfrentamientos bélicos desde el Genocidio de Ruanda en 1994.
“Irán es el mayor error militar de Estados Unidos, superior a Afganistán y Vietnam”
La invasión y posterior guerra en suelo ucraniano continúa siendo el enfrentamientos interestatal más sangrientos del planeta, acaparando el 62% de todas las muertes relacionadas a las guerras.
Civiles en la mira y el fin del Pax American
El recrudecimiento de la violencia armada golpeó de forma directa a la población desarmada: el informe alertó sobre un incremento dramático e intolerable en la denominada violencia unilateral. Esta categoría mide los ataques organizados y sistemáticos dirigidos de forma exclusiva contra civiles.

"No es solo una historia de más conflictos en curso, sino también de niveles extremadamente altos de violencia letal", advirtió con contundencia Therése Pettersson, analista senior y gerenta de proyectos del Programa de Datos sobre Conflictos de Uppsala. La especialista fundamentó que el salto más trágico en los niveles de ensañamientos contra las poblaciones desprotegidas se localizó con fuerza en Sudán.
Según indicaron los autores de la investigación, el número procedentes de guerra y disputas estatales aportan un respaldo estadístico a las teorías que postulan el fin de la Pax Americana y el colapso definitivo del orden mundial liberal tradicional.
Petterrson aclaró que los datos duros no permiten establecer un vínculo causal directo entre las decisiones de un líder político particular y el incremento generalizado de la beligerancia. La analista concluyó que los conflictos internacionales exhiben una tendencia al alza sostenida desde hace una década y al quiebre estructural de la seguridad global.