La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner volverá a sentarse en el banquillo de los acusados este viernes 23 de octubre, cuando comience el juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces, dos expedientes que investigan presuntas maniobras de lavado de dinero a través de los hoteles y las propiedades de la familia Kirchner.
A diferencia de otros juicios que enfrentó, estará junto a su hijo, el diputado nacional Máximo Kirchner, en un proceso que también involucra a empresarios como Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián De Sousa.
Después de que los jueces Daniel Petrone y Diego Barroetaveña votaran a favor de unificar las causas, con la disidencia de Alejandro Slokar, la Cámara Federal de Casación Penal resolvió que ambos expedientes se juzguen en un único debate oral. Petrone sostuvo que la medida permitirá una “mejor y más pronta administración de justicia”.

Los Sauces, alquileres y propiedades bajo sospecha
La causa gira alrededor de la sociedad inmobiliaria Los Sauces S.A., constituida el 7 de noviembre de 2006 por Cristina y Néstor Kirchner, quienes tenían el 45% de las acciones cada uno, mientras que Máximo Kirchner contaba con el 10%.
A Cristina se le atribuyen asociación ilícita, lavado de activos y admisión de dádivas, mientras que Máximo está acusado de asociación ilícita, en calidad de organizador, y lavado de activos.
De este modo, uno de los ejes de la investigación es el vínculo entre la inmobiliaria y empresarios que recibieron contratos de obra pública durante los gobiernos kirchneristas. De acuerdo con la acusación, Lázaro Báez y Cristóbal López concentraron el 86% de la facturación de Los Sauces a través de alquileres y otras operaciones inmobiliarias.
Otra de las operaciones a investigar es la adquisición de propiedades en el complejo Madero Center, en Puerto Madero. Cristina Kirchner aportó $317.000 a la sociedad para completar, junto con Néstor Kirchner, la compra de una unidad que luego fue alquilada al Grupo Indalo. Además, Los Sauces adquirió un dúplex de más de 600 metros cuadrados y cinco cocheras que terminaron alquilados a Inversora M&S, vinculada con Cristóbal López.
También abarca una operación con Austral Construcciones, la empresa de Báez. La acusación sostiene que se incorporó a Los Sauces un terreno de 1.250 metros cuadrados en Río Gallegos mediante una compraventa que después fue revocada en los papeles, pero sin que se restituyera ni se pagara el inmueble.

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Por último, la compra del hotel La Aldea del Chaltén que la sociedad lo adquirió por un precio escriturado de $200.000, pese a que su tasación al momento de la operación era de $2.890.000. La explotación comercial quedó sucesivamente en manos de Valle Mitre, vinculada con Báez, y de Idea S.A., relacionada con Osvaldo Sanfelice.
Hotesur, los hoteles y las habitaciones que habrían servido para lavar dinero
La segunda causa tiene como eje a Hotesur S.A., la sociedad propietaria del hotel Alto Calafate. La investigación también abarca la hostería Las Dunas y el papel de Valle Mitre, la firma vinculada con Lázaro Báez que se encargaba de la explotación de los establecimientos.
A diferencia de Los Sauces, la acusación apunta a los contratos hoteleros. La hipótesis fiscal sostiene que empresas del grupo Báez pagaban por habitaciones y otros servicios que no siempre se correspondían con una ocupación efectiva.

La acusación ubica entre 2007 y 2008 una serie de operaciones destinadas a conseguir el dinero necesario para comprar y capitalizar la estructura hotelera. Entre ellas, menciona la venta de al menos diez propiedades de Santa Cruz a Austral Construcciones y Epelco, por un total de $15.103.096,50.
Al mismo tiempo, señala que Cristina y Néstor Kirchner recibieron en diciembre de 2007 un préstamo de Austral Construcciones por $8.329.596,50. A eso se sumaron cuatro créditos del Banco de Santa Cruz, obtenidos entre octubre y noviembre de 2008, por un total de $10.277.933,82.
Otro punto cuestionado es la venta de terrenos que la pareja había adquirido al municipio por $135.002,80 y que, según la acusación, fueron vendidos dos meses después por dos millones de dólares.

La adquisición, concretada el 7 de noviembre de 2008, abarcó la totalidad de las acciones de Hotesur S.A. por 4,9 millones de dólares. Según la fiscalía, personas de confianza habrían actuado por cuenta de los verdaderos compradores para ocultar su identidad. Después, Cristina y Néstor donaron acciones de Hotesur a su hijo Máximo.
Una vez adquiridos los hoteles, la familia Kirchner habría delegado su administración en Valle Mitre, la empresa vinculada con Báez. Según la acusación, Cristina Kirchner participó en las decisiones societarias, aprobó balances y ratificó contrataciones con la gerenciadora.
MV/MSS