La guerra comercial impulsada por Donald Trump suma nuevos capítulos, con la aplicación de aranceles a productos brasileños y una creciente disputa entre Estados Unidos, Brasil y China. En una nueva edición de Ronda de Corresponsales por la pantalla de +Perfil, el periodista, Pablo De La Fuente, analizó el mecanismo de reciprocidad arancelaria, las razones detrás de las medidas estadounidenses y el impacto sobre la soberanía comercial brasileña.
Ante la posibilidad de que Brasil responda con medidas equivalentes a los aranceles estadounidenses, Pablo De La Fuente explicó: “Es así, o puede llegar a ser así. En principio es un paso adelante, un paso de protección, una mano levantada como para decir yo voy a protestar”.
Cómo es el historial de la guerra comercial entre Brasil y Estados Unidos
Asimismo, recordó que la primera tarifa del 25% aplicada por Estados Unidos a productos brasileños tuvo como antecedente una investigación comercial: “Acá la primera tarifa fue eso, una reacción, la primera tarifa del 25% contra los productos brasileños fue una, después de una investigación que hizo Estados Unidos, la representación comercial de Estados Unidos bajo la sección 301, que es castigando la política comercial brasileña, comercio digital, las tarifas presidenciales, patentes, etcétera”.
Luego apareció una segunda tarifa, del 12%, cuya justificación fue diferente. Según De La Fuente, “después hubo otra del 12, un poco más caprichosa, si se quiere, porque lo que condena es cosas como el desmatamento, que podría ser que Brasil no esté consiguiendo los niveles de desmatamento que pretende, pero no acrecentó el desmatamento”.
Al explicar el término, señaló: “Es el avance sobre zonas de árboles volados, de matar como para producir el avance del agronegocio. Cosa que se está haciendo, tal vez no con la velocidad que todos querían”.
Brasil, China y Estados Unidos negocian la política arancelaria
El conflicto también llegó a la Organización Mundial de Comercio. El periodista describió un escenario de negociaciones cruzadas: “Entonces se inicia este proceso. Por otro lado, Brasil ya se había presentado en la Organización Mundial de Comercio y Estados Unidos había aceptado sentarse a negociar las tarifas”.
China también intervino en la disputa: “En el medio también aparece China, que dice yo quiero sentarme también porque esto puede influir en los aranceles que tengo yo en Estados Unidos y en Brasil”.