El debate entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro estuvo marcado por provocaciones, gestos intimidatorios y fuertes cruces personales. Según la periodista Eleonora Gosman, el candidato opositor abandonó la imagen moderada que buscaba proyectar hasta ahora. “Él fue el que transformó en violencia pura ese debate”, afirmó en Ronda de Corresponsales, por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil.
Gosman analizó los enfrentamientos entre ambos dirigentes, las acusaciones de corrupción y las reacciones de los votantes tras el encuentro. Además, cuestionó el desempeño de los dos candidatos y advirtió sobre la falta de propuestas concretas para responder a las expectativas del electorado.
Los gestos intimidatorios y la tensión entre Lula y Bolsonaro
La periodista describió cómo Bolsonaro caminó detrás del presidente mientras este hablaba, haciendo gestos y ejerciendo presión física. La situación generó una protesta del equipo de campaña de Lula y obligó a los organizadores a intervenir.
“Acá el problema no fue Lula, sino que fue Bolsonaro”, sostuvo Gosman, aunque también cuestionó la reacción del mandatario brasileño: “Perdió el control de la situación, eso fue evidente”.
La analista comparó la estrategia de Bolsonaro con una escena protagonizada por Donald Trump durante un debate con Hillary Clinton en 2016. “Fue una réplica”, señaló, y advirtió que el episodio permite observar cómo se preparan los candidatos para desestabilizar a sus adversarios. Sobre su impresión personal, fue contundente: “A mí me asustó su actitud de presión corporal”.
Corrupción, falta de propuestas y malestar entre los votantes
La corrupción fue uno de los ejes centrales del enfrentamiento. Lula cuestionó a Bolsonaro por el destino de 134 millones de reales enviados a Estados Unidos, una pregunta que, según Gosman, su rival no respondió. Sin embargo, la periodista aclaró que el presidente tampoco logró imponerse: “Para mí Lula tampoco ganó en este debate, de ninguna manera”.
Entre sus críticas, señaló que el mandatario insistió demasiado en los logros de su gestión anterior, cuando los electores buscan conocer sus planes para el futuro. “La gente lo que quiere es saber qué vas a hacer de aquí en adelante, no lo que hiciste en el pasado”, explicó.
El impacto del encuentro también quedó reflejado en una investigación cualitativa realizada en San Pablo con doce participantes: cuatro identificados con Bolsonaro, cuatro con Lula y cuatro indecisos. Entre las opiniones recogidas aparecieron calificativos como “decepcionante”, “triste”, “vergonzoso” e “irresponsable”.
Para Gosman, el resultado evidenció el desgaste de ambos candidatos y la dificultad de convertir el debate en una oportunidad para conquistar nuevos apoyos.