MáSPERFIL
Dramaturgia

El desafío lingüístico que enfrentó Andrés Binetti al escribir su nueva obra

El dramaturgo Andrés Binetti presentó "Osamenta y Patria", una obra que combina el género de road movie con una historia ambientada en el siglo XIX argentino.

Libros
Libros | Télam

En Ronda de Escritores, el ciclo cultural de +Perfil, el dramaturgo Andrés Binetti presentó su nueva obra, "Osamenta y Patria", que escribió y también dirigió, un proyecto que reúne en un mismo escenario la escritura, la puesta en escena y un elenco al que definió como especialmente talentoso.

Se trata de una pieza teatral ambientada en el siglo XIX, con una estructura que Binetti definió como una especie de road movie desarrollada en el interior del país, un formato poco habitual para pensar la dramaturgia nacional.

Una carreta, un fortín y varias historias cruzadas

Binetti explicó que la trama sigue a una carreta que se dirige al interior de la tierra en busca de una osamenta y que termina cruzándose con un fortín llamado la Zanja de Alcina. Allí, precisó, se despliegan varias tramas simultáneas que conviven dentro de la misma obra.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Entre esas historias, el autor mencionó un relato de amor y la presencia de una paleontóloga que busca un objeto particular en medio del desierto. "A mí me divierte mucho escribirla y me divierte mucho hacerla", señaló sobre el proceso creativo, tanto en la escritura como en la dirección.

El talento actoral de Buenos Aires como sostén de la puesta

Binetti destacó además la calidad del elenco disponible en la ciudad para llevar adelante un proyecto de estas características. "Buenos Aires tiene también la genialidad de la actuación", afirmó, al definir a la ciudad como un territorio particularmente fértil para el trabajo actoral.

Esa afirmación fue retomada durante la charla como una de las claves para sostener una obra que exige a los intérpretes moverse entre registros muy distintos entre sí.

Una fábrica de personajes con lenguas propias

Uno de los ejes centrales de la conversación fue el trabajo con las distintas voces que conviven en la obra. La paleontóloga, explicó Binetti, habla con un registro más refinado, acorde a su formación, mientras que otros personajes construyen su identidad a partir de lenguajes completamente diferentes.

Entre ellos aparecen las maestras formadas bajo el ideario de Sarmiento, desorientadas frente a un territorio hostil que no responde a sus expectativas, y un personaje indígena marcado por la persecución, primero de Rosas y luego de Roca, en el marco del avance sobre el desierto.

La obra suma incluso un elemento de fantasía dentro de ese mosaico de voces: un bagre parlante que sueña con conseguir trabajo en un circo, una figura que Binetti utiliza para ampliar aún más el juego de lenguajes de la pieza.

El cruce de lenguas como recurso dramatúrgico

Binetti sostuvo que trabajó especialmente con esas texturas del lenguaje a lo largo de la escritura, conjugando distintos niveles de habla dentro de una misma estructura narrativa sin perder cohesión dramática.

Ese entrecruzamiento de voces, señaló, no es solo un recurso estético sino también una forma de dar cuenta de la diversidad de mundos que convivían en el interior del país durante el siglo XIX.

La dramaturgia como territorio de juego

El autor definió a la dramaturgia como un género particularmente permisivo, que habilita jugar con la palabra sin perder de vista la coherencia interna de la historia. "El verosímil lo construye la historia", remarcó, en referencia a la libertad que ofrece el género para sostener universos ficcionales complejos.

Para Binetti, esa libertad es una de las razones por las que disfruta especialmente escribir para el teatro, un terreno que le permite desplegar territorios narrativos mucho más amplios que otros formatos, y que en su caso se traduce en un enorme disfrute tanto al momento de escribir como de dirigir.