Durante su participación en Ronda de Investigación (RDI) en +Perfil, el periodista, Antonio Riccobene, analizó la evolución de la pobreza durante el gobierno de Javier Milei, las diferencias entre las mediciones del INDEC y la UCA y el impacto de la inflación, los alquileres, las tarifas y la informalidad laboral.
A horas de conocerse el dato oficial de pobreza correspondiente al primer semestre de 2026, Antonio Riccobene explicó las distintas formas de medir la situación social y remarcó las limitaciones de utilizar únicamente los ingresos de los hogares. “Hay distintos tipos de hacer mediciones de pobreza, lo cierto es que para tener una muestra universal de lo que es la pobreza en todo el país, hacerlo por ingreso es lo más certero, pero capaz no es lo que muestra la mejor foto”, planteó.
La evolución de la pobreza durante el gobierno de Milei
Sobre si la pobreza efectivamente bajó durante la gestión de Milei, Riccobene respondió: “En las mediciones que da el INDEC, sí. Vamos a hacer un repaso”. Sin embargo, al analizar qué significa realmente ese descenso, mencionó reparos sobre la metodología: “Es que es muy difícil tener el pálpito de cómo se mide la pobreza en la Argentina”.
Y señaló algunos gastos que, según su explicación, no quedan reflejados de la misma manera en la medición. “Al tomarla por ingresos, lo que no mide para la canasta básica, por ejemplo, es el precio de los alquileres. No contempla la situación de las tarifas”, describió en +Perfil.
También agregó: “No contempla el transporte. Tal vez sí, bajó la inflación. El INDEC dice que sí, que bajó la inflación”. Pero marcó una diferencia entre inflación y bienestar: “Eso no se garantiza en una mejor calidad de vida, sin duda”.
INDEC y UCA: dos formas de mirar la pobreza
Riccobene explicó que la Universidad Católica Argentina utiliza una medición multidimensional que incorpora factores que exceden el ingreso. “La UCA lo que hace es estudiar la pobreza de lo que llaman a forma multidimensional, que no toma solamente lo que tiene que ver con los ingresos, sino que se fija si las personas viven o no en casas con cloacas, si acceden o no al agua corriente”, expresó.
Para el periodista, esa medición permite observar otra dimensión de la situación social: “Así es, lo de la UCA es representativo, pero sí muestra una tendencia, porque lo vienen haciendo de una forma muy profesional”.