Haroldo Montagu, director de la consultora Vectorial, afirmó en diálogo con +Perfil que el actual modelo económico profundiza las dificultades de las familias y las empresas, sin generar el crecimiento prometido en el consumo ni en la inversión.
Durante una entrevista en +Perfil, el nuevo canal periodístico del Grupo Perfil, el economista analizó el impacto del programa económico sobre el endeudamiento, las pymes y la actividad. Además, cuestionó que la baja de algunos impuestos haya logrado impulsar el consumo y la inversión, como sostenía el Gobierno.
El endeudamiento dejó de ser una herramienta para invertir
Para Montagu, los indicadores de la economía real muestran un deterioro que atraviesa a los hogares, las pymes e incluso a sectores considerados ganadores. En ese contexto, sostuvo que el endeudamiento dejó de cumplir un rol excepcional y pasó a ser una herramienta de supervivencia.
"La deuda con los bancos y con otras entidades financieras ya no pasa a ser una deuda estratégica para cambiar el auto, comprarse una casa o mejorar la cuestión doméstica, sino pasa a ser una parte del ingreso".
El economista advirtió además que la situación financiera de las familias ya tiene consecuencias visibles sobre el sistema de crédito. "Los préstamos bancarios se derrumbaron en los últimos meses, por la mora, por la imposibilidad de hacer frente a los pagos".
El impacto sobre el consumo y las pymes
Montagu cuestionó la efectividad de las medidas económicas orientadas a reducir impuestos y desregular sectores con el objetivo de estimular la actividad. "Me pregunto, ¿eso ocurrió? ¿Hay más consumo? ¿Hay más inversión? Las cuentas nacionales, las estadísticas oficiales y la calle dicen que no".
A su juicio, las dificultades que enfrentan las pequeñas y medianas empresas, junto con la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, no responden a un proceso de transición. "Mi visión es que este es el modelo buscado. Ya han transcurrido casi tres años desde la asunción del nuevo gobierno y este es el modelo".
En ese sentido, remarcó que la situación económica no puede interpretarse como un efecto secundario de una estrategia de crecimiento. "Este es el modelo explícitamente buscado, no es una cuestión de, bueno, hay que darle tiempo".
La baja de impuestos y las cuentas pendientes
El director de Vectorial también puso en duda los resultados obtenidos tras la reducción de algunos tributos, como las retenciones y el Impuesto PAIS, cuyo objetivo era incentivar el consumo y la inversión. "La lógica era que, a pesar de disminuir impuestos, esto iba a transformarse en crecimiento del consumo y la inversión. A tres años de eso, no ha ocurrido".
Además, sostuvo que la evidencia internacional tampoco respalda esa expectativa. "No ocurre en ninguna parte del mundo así. Esto ya ha sido estudiado, ha sido comprobado y, cuando se intentó, ha sido refutado".
Montagu también cuestionó que continúen vigentes impuestos altamente distorsivos, como el impuesto sobre los débitos y créditos bancarios. "Conociendo las distorsiones y los incentivos a no formalizar las operaciones, ¿por qué no se quitan? Quitamos otros, pero no este, que es uno de los principales impuestos que desalienta la formalización".