La situación de mora que atraviesa a millones de argentinos volvió a poner en debate cuánto pesa la falta de educación financiera al momento de administrar ingresos, asumir deudas o decidir dónde colocar los ahorros. En ese contexto, Roberto Rojas, de la Fundación Blockchain Argentina, consideró que existe una falencia que alcanza tanto al sistema educativo como a determinados ámbitos profesionales.
“Claramente falta de educación financiera es una de las cuestiones a reparar dentro de la educación argentina y en la academia también”, afirmó. Según explicó, el déficit no se limita a quienes no poseen formación económica, sino que también puede presentarse entre profesionales que no están especializados específicamente en finanzas.
“Perdimos la capacidad de reserva de valor de la moneda nacional”
Rojas vinculó la educación financiera con un problema más profundo: la relación de los argentinos con el peso. “Lo que perdimos es la capacidad de reserva de valor de la moneda nacional”, sostuvo al analizar por qué una parte importante de la población busca otras herramientas para conservar sus ahorros.
Desde su perspectiva, el peso continúa funcionando como medio de intercambio y unidad de cuenta, pero enfrenta dificultades para ser percibido como una herramienta capaz de conservar valor a lo largo del tiempo. Esa pérdida de confianza explica, según su análisis, buena parte de las decisiones financieras defensivas que adoptan los argentinos.
“Es un buen momento para que se vuelva a discutir la CBDC”
En ese escenario, Rojas planteó recuperar una discusión que había ganado espacio años atrás: la posibilidad de implementar una moneda digital de Banco Central o CBDC. “Es un buen momento para que se vuelva a discutir la moneda virtual del Banco Central, la famosa CBDC”, afirmó.
El especialista consideró que una herramienta de ese tipo podría diseñarse con mecanismos destinados a preservar su valor. Su propuesta contempla la posibilidad de vincularla a una canasta u otro componente que limite la pérdida permanente de poder adquisitivo, aunque aclaró que el formato digital por sí solo no resolvería los desequilibrios monetarios.
Rojas definió la posibilidad como “una oportunidad” para recuperar progresivamente la confianza en la moneda nacional. El objetivo, sostuvo, debería ser generar condiciones para que los argentinos vuelvan a considerar una moneda local como instrumento de ahorro y no solamente como vehículo para realizar transacciones cotidianas.
Una CBDC tampoco eliminaría automáticamente la inflación
Consultado sobre si una moneda digital impediría la existencia de inflación, Rojas rechazó esa interpretación. “Sí, podría haber inflación, debería haber pautas muy claras de emisión, debería haber, pero no sería lo mismo que ahora”, explicó.
Para el especialista, el elemento decisivo seguiría siendo la forma en que se administra la emisión. La tecnología podría modificar el funcionamiento de la moneda, pero la estabilidad dependería de reglas capaces de generar previsibilidad y credibilidad entre los usuarios.
“Dolarizamos carteras en cada elección”
Rojas utilizó además el comportamiento de los argentinos antes de los procesos electorales como ejemplo de la desconfianza acumulada. “Ya no creemos los argentinos, por eso dolarizamos carteras en cada elección, que es una locura”, sostuvo.
Desde su mirada, esa conducta no puede analizarse solamente como una preferencia por el dólar. Refleja la búsqueda permanente de una reserva de valor frente a la incertidumbre sobre la moneda nacional, algo que termina condicionando decisiones de ahorro e inversión.
Por eso, Rojas plantea una estrategia que combine nuevas herramientas con mayor formación financiera. Recuperar la confianza en la moneda, comprender mejor los instrumentos disponibles y establecer reglas claras de emisión aparecen, en su análisis, como condiciones necesarias para comenzar a modificar una relación con el peso marcada desde hace años por la desconfianza.